Fuente: MDE Ejército de Tierra Fuente: MDE Ejército de Tierra

Apagamos fuegos, pero lo que arde es nuestra nómina

El personal de las Fuerzas Armadas participa en las labores de extinción de incendios, pero su profesionalidad no se le reconoce retributivamente. ¿Para cuándo el quid pro quo?

Sin novedad. Un año más, en plena canícula los medios de comunicación insisten en mostrar a la ciudadanía el esfuerzo incansable de los militares en un combate contra los incendios forestales que ya viene siendo habitual. Los miembros de la Unidad Militar de Emergencias, de los medios aéreos como los llamados cariñosamente “Botijos” (43 Grupo de Fuerzas Aéreas), los soldados de la Brigada Aerotransportable que patrullan Galicia en cumplimiento del convenio firmado entre el Ministerio de Defensa y la Xunta de Galicia…. otros militares apoyando cuando toca. En lo que haga falta. Y mientras tanto, otros miembros de las Fuerzas Armadas siguen realizando tareas de rastreador ante la pandemia que no se acaba.

Como siempre, los militares al rescate en todo tipo de crisis y, casualmente, cuando se dan las peores condiciones. Y allá se dirigen, cumpliendo siempre con su deber, los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, apagando los fuegos por altas que sean las llamas y extensos los incendios [Aviso al lector: esta frase hay que leerla tanto en sentido literal como en sentido figurado].

También como siempre, acabada la campaña, apagados los incendios [literales o figurados] todo el mundo contento y, para los militares, una palmada en la espalda: “Muchas gracias por tu impagable trabajo y hasta la próxima, campeón”. Buenas palabras, huecas buenas palabras y nada más. Como siempre, a los militares se les paga tarde y mal, sirva como botón de muestra muy relacionado con los incendios, que las gratificaciones correspondientes a las campañas antiincendios de 2015 y 2016 –a pagar por el Ministerio de Agricultura por convenio con el de Defensa- no fueron abonadas a los “Botijos” hasta 2019, tras un largo proceso y múltiples gestiones1. Por cierto, el mismo 43 Grupo que ha realizado una magnífica intervención en Turquía este mismo mes de agosto.

Existe un incendio cotidiano que afecta a las familias de los militares, que todos los grupos parlamentarios llevan años conociendo e incluso habiendo mostrado su acuerdo en que es necesario apagar, pero pasan los años y estas llamas crecen y crecen sin que se haga nada por acabar con ellas. Nos referimos a la grave situación (como calificó la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados en febrero de 2018) de las paupérrimas retribuciones militares. Hay solución: un progresivo incremento; pero habrá que establecerlo. Para andar el camino las asociaciones profesionales más representativas del personal militar (ASFASPRO, AUME y ATME) hemos propuesto a las ministras de Defensa y de Hacienda una medida realista: incluir en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022 que se están cocinando ahora un incremento de 300 millones de euros en la partida presupuestaria asignada al Complemento Específico, de manera que cada militar –con independencia de su empleo, y además de los incrementos debidos al IPC- vea aumentado mensualmente en 60€ el componente general y en 100€ el componente específico de dicho complemento. Se trata de una cantidad realista, que afecta poco al presupuesto del Ministerio de Defensa y que resulta un paso importante para ir dignificando, homologando, equiparando la nómina del personal más sacrificado y peor pagado de toda la Administración Pública. Porque los militares no somos impagables, solamente estamos muy mal pagados.

Va siendo hora de apagar el incendio que consume las nóminas de los militares, para que de forma progresiva, con 300 millones de euros en los PGE para 2022, otros pocos en los siguientes, los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, de quien siempre se pide su sacrificio, vean que España les aprecia y les valora. No hay nada más gratificante que comprobarlo en la nómina, porque con buenas palabras no pagamos el pan para nuestros hijos ni la factura de la luz.


 

1 https://www.asfaspro.es/component/k2/item/2591-saldada-la-deuda-de-los-botijos

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