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ElMundo.es (01/12/2012)

Dos oficiales consultan internet a través de su teléfono móvil en el puesto de mando del campamento militar de Moqur, en el noroeste de Afganistán. Otro, el comandante David Cuesta, se pasea por todas partes con su tableta informática, y no para de cantar las maravillas de ese artilugio. "Es que aquí puedes meter de todo: mapas militares, fotos satélites, datos cartográficos... Hasta los lugares donde la insurgencia ha puesto artefactos explosivos en el pasado", justifica. "Sirve para ganar en seguridad. ¡Es fantástico!", insiste.

La Brigada de Infantería Ligera Aeorotransportable (Brilat), que ahora se encuentra destinada en la provincia afgana de Badghis, ha hecho una fuerte apuesta por las nuevas tecnologías, que llaman la atención aún más en un país como Afganistán, donde el Ejército nacional a duras penas tiene radios para comunicarse y lo hace con teléfono móvil. Eso cuando hay cobertura, que no es siempre. Y la población local difícilmente dispone de electricidad. En la provincia de Badghis sólo hay suministro eléctrico en la capital, Qala-e-now, y sólo durante cuatro horas al día.

"Nuestro General quería que cada jefe de sección tuviera una tableta", comenta el comandante Cuesta. Aunque al final, según parece, no pudo ser así. El presupuesto no daba para tanto. A pesar de ello, las nuevas tecnologías saltan a la vista en la Brilat. "Nosotros fuimos la primera unidad que tuvo una aplicación específica en el Apple Store", presume Cuesta, mientras la muestra con orgullo. La aplicación incluye el historial, las distinciones, el himno y el decálogo de la Brilat, entre otros apartados.

En el puesto avanzado de combate de Moqur, es fácil ver a militares con una maquinita dándole a la pantalla con los dedos. Hay conexión inalámbrica a internet en algunos puntos de la base. E incluso el páter de la brigada, David Sevilla, también se ha subido al carro de las nuevas tecnologías y hace la misa con una tableta. "La empecé a utilizar después de que en unas maniobras en Zaragoza lloviera tanto que mis libros quedaron destrozaditos. Entonces me metí en internet para al menos buscar el misal, y empecé a encontrar todo tipo de aplicaciones", explica.

"El Señor esté con vosotros...", recita el páter mientras da con los dedos a la pantalla de su tableta, que apoya en un banco durante el servicio religioso en el campamento de Moqur. La misa se celebra en una simple tienda de campaña, y asisten pocos: una quincena de personas. "Al principio la gente se extrañaba cuando me veía con la tableta en misa", reconoce Sevilla, "pero ahora ya se han acostumbrado". De hecho, el páter incluso la utiliza para hacer sonar las campanadas, a falta de unas de verdad. "Yo soy hijo de mi tiempo y, por lo tanto, es normal que aplique las nuevas tecnologías a mi trabajo diario", comenta, como si fuera la cosa más normal del mundo. Sevilla forma parte de la nueva hornada de capellanes castrenses, que acaban de salir del seminario. Se ordenó hace tan sólo dieciocho meses, y tiene 29 años.

Aún así el páter afirma que las nuevas tecnologías no lo son todo. Por ejemplo, explica que los soldados se vuelven locos por tener un "detente bala", una estampita pequeña en forma de huevo con la imagen de la Santa Inmaculada, patrona de la Brilat, y una inscripción que dice: "Detente, el Corazón de Jesús está conmigo". Los militares siempre llevan la estampita encima, con la fe de que eso les servirá para regresar a casa sanos y salvos.

"Ya he repartido mil doscientas estampitas, y el otro día el teniente que resultó herido, lo primero que me dijo cuando me vio fue: 'Pater, ¡el detente ha funcionado!'", explica Sevilla, en referencia al oficial que sufrió una herida en un brazo en Moqur, después de que un soldado afgano abriera fuego a quemarropa contra diversos militares españoles. Y eso que la estampita es un simple trozo de cartulina plastificada.

15-11-2012

España podría cambiar los porcentajes de la retirada de sus tropas de Afganistán a principios de 2013, anunció hoy el ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien dijo que aunque se mantiene el plan de finalizarla en 2014, se podría incrementar la cifra de militares que regresarían antes de esa fecha.

El calendario actual de retirada prevé que el 10 por ciento de los cerca de 1.400 militares españoles en Afganistán regrese al final de este año, mientras que el 40 por ciento lo haría a lo largo de 2013 y el 50 por ciento restante en 2014.

El ministro recordó hoy que las condiciones para retirar al contingente español siguen siendo el cumplimiento de la misión y de los acuerdos con los aliados, así como el mantenimiento de la seguridad de las tropas.

"Si se dan esas tres condiciones podríamos pensar no en irnos antes de 2014, pero sí en cambiar los porcentajes tal y como están establecidos", indicó Morenés.

Ese cambio "se podrá saber fundamentalmente en los tres o cuatro primeros meses del año que viene", añadió.

El ministro participó hoy en París junto con sus homólogos de Francia, Italia, Polonia y Alemania en una reunión sobre el relanzamiento de la llamada "Europa de la Defensa", y al término de la misma recalcó que la zona afgana bajo responsabilidad española "está yendo francamente bien".

En una breve comparecencia ante la prensa española, precisó que antes del final de este año, se retirará el 50 por ciento del contingente militar desplegado en el Líbano, que integran unos 1.100 soldados.

"España ya ha tomado esa decisión en torno al Líbano y no se va a cambiar", recalcó Morenés, alegando que ese paso está motivado por el cumplimiento de la misión y por la necesidad de poder destinar a las tropas "hacia otros escenarios".

En esa línea quiso dejar claro que en Mali el apoyo que aporte la Unión Europea (UE) al Gobierno maliense para ayudarle a recuperar el norte del país se va a limitar a la formación de las tropas y no abarcará la participación en acciones de combate.

Asimismo, sostuvo que "España tiene una responsabilidad e interés en la estabilidad de Mali", y añadió que por eso mismo, cuando se acabe de definir el tipo de intervención el país precisará su disponibilidad.

Fuente: ABC.es

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha anunciado en el Congreso de los Diputados que va a "comenzar conversaciones" con el Ministerio de Hacienda para "buscar soluciones" al modo en el que se presupuestan las misiones en el exterior, que ha sido criticado por el Tribunal de Cuentas, y que pasarán por elevar la dotación inicial y recurrir menos al fondo de contingencia.

Durante su intervención en el Pleno del Congreso para explicar el proyecto de presupuestos de su Departamento para 2013, Morenés ha explicado que el Ministerio quiere modificar el modelo actual, según el cual en los presupuestos se incluye una dotación fija de 14 millones de euros y la diferencia hasta el pago final --que en 2012 alcanzará unos 766 millones de euros-- se cubre acudiendo al fondo de contingencia.

El ministro ha reconocido que la solución es "compleja", porque el pago de las misiones se enfrenta a varios problemas. En concreto, ha recordado que el presupuesto de las misiones en el exterior no se calcula hasta que el Gobierno no aprueba, a finales de año, los escenarios donde participan las tropas, lo que supone un "desfase temporal" con los presupuestos, cuyo proyecto debe presentarse antes del 1 de octubre.

Además, Morenés ha recalcado la "imprevisibilidad de muchas de las operaciones" militares, como se puso de manifiesto con las misiones en Haití y Libia, y a la "propia variabilidad" de las de larga duración.

Por todo esto, ha recalcado, es "prácticamente imposible presupuestar la totalidad de las partidas" de las misiones con una "cifra cerrada" en el proyecto de presupuestos, aunque se van a buscar "soluciones de futuro" con el Ministerio de Hacienda para encontrar un "acomodo contable más previsible que la actual", lo que pasará por la "elevación de la dotación y el decremento del recurso al fondo de contingencia".

Dicho esto, Morenés ha adelantado que en 2013 la factura de las misiones en el exterior será "ligeramente inferior" a la de 2012 y ha previsto una "progresiva disminución" del gasto en las operaciones internacionales que "se verá con mayor claridad cuando vayan concluyendo los costosos procesos de retorno de efectivos" que se están desarrollando en Líbano y Afganistán.

CRITICAS DE LA OPOSICIÓN

Precisamente el modo en que se presupuestan las misiones en el exterior ha sido objeto de críticas por portavoces de la oposición, que han pedido mayor "transparencia" en este capítulo y han denunciado que, por esto y otras cuestiones, los presupuestos de Defensa "no son creíbles".

Así lo han dicho los diputados de UPyD, Irene Lozano, y la Izquierda Plural, José Luis Centella, quien ha pedido al ministro que "diga a los españoles lo que de verdad se van a gastar" en Defensa. Para ello, ha recalcado, habría que tener en cuenta los pagos que se hagan a la industria de Defensa, como los aprobados en el real decreto del pasado septiembre que otorgó un crédito de cerca de 1.783 millones de euros para deuda con las empresas.

Por parte del PSOE, su portavoz de Defensa, Diego López Garrido, ha recalcado que mientras en la "última parte de la legislatura anterior" los gastos de Defensa disminuyeron, este año han aumentado "un 10,8%", después de la aprobación del crédito extraordinario, que sitúa el gasto en Defensa en el "1% del Producto Interior Bruto".

Previamente, Morenés ha insistido en que el presupuesto de Defensa ha caído "casi un 30%" desde 2008 y el "esfuerzo" del país en estas políticas es "muy inferior" al de los países de su entorno, en la OTAN y en la Unión Europea.

Además, ha advertido de que los recortes pueden llevar al país a "un punto en el que tanto trabajo asumido y tanto sacrificio de varias generaciones pueda convertirse en irrelevante".

En cualquier caso, ha asegurado que Defensa continuará contribuyendo a la lucha por la "contención y la reducción del déficit" en la que está todo el Gobierno. "Ningún contribuyente puede dudar de la magnitud del esfuerzo de las Fuerzas Armadas para mantener su capacidad operativa en estas circunstancias", ha dicho.

Fuente: EuropaPress

A las 11:00 horas locales de ayer domingo tuvo lugar en la base “Ruy González de Clavijo” en Qala i Naw el acto formal de “Transferencia de la Responsabilidad en el Liderazgo de la Seguridad”, a las autoridades militares afganas, en los distritos donde despliegan las fuerzas españolas. A partir de este momento las fuerzas del ejército y la policía afganas  se hacen cargo de la seguridad, mientras las españolas se mantendrán en apoyo a requerimiento de las primeras. La asunción gradual de la responsabilidad en la seguridad por parte de las fuerzas armadas afganas permitirá una reducción paulatina de la presencia de las unidades españolas de ISAF en la zona.

La ceremonia militar se desarrolló en el patio de armas de la base “Ruy González de Clavijo”, sede del equipo de reconstrucción provincial español de la provincia afgana de Badghis, y contó con la presencia del gobernador de la provincia, Taher Sabari, el  jefe de la 3ª brigada afgana, general Dawood Wafadar, y el jefe de la policía de la provincia coronel Mohamed Jabbar.

Previamente se procedió a la firma de la Cédula de Transferencia por el coronel Luis Cebrián Carbonell, Jefe de ASPFOR XXXI en representación de las fuerzas españolas, y por el general Dawood Wafadar y el  coronel Mohamed Jabbar en nombre del gobierno afgano.

Fue una sencilla ceremonia militar en la cual formaron tres secciones, una perteneciente al ejército español, otra del ejército afgano y otra de la policía nacional afgana. En su discurso, el general Dawood se dirigió  al equipo de mentores españoles para darles las gracias por su gran trabajo por mejorar la profesionalidad del personal e impulsar las operaciones realizadas por las unidades de la 3ª Brigada.

El coronel Cebrián destacó por su parte "desde hoy, la defensa del Gobierno de la autoridad legítima de la República Islámica de Afganistán y la protección de sus ciudadanos se encuentra en manos de sus soldados y policías. Esto no es- dijo- porque las fuerzas de la ISAF tengan que retirarse, es porque las fuerzas afganas han demostrado continuamente su capacidad, sus posibilidades y la determinación para asumir sus deberes constitucionales".

Esta transferencia se produce debido al incremento de la capacidad y autonomía logradas por las fuerzas del ejército y la policía afganas en la provincia de Badghis y muy especialmente tras las operaciones de gran envergadura realizadas a lo largo del verano y principios de este otoño, en las que han intervenido con estructuras operativas complejas y de gran entidad.

Estas operaciones se han realizado con un paso progresivo a un segundo plano de las fuerzas españolas de ISAF. Entre estas operaciones se encuentran la SHOYON SARETAN en la zona de Moqur, VILLARES  en el valle de Garmak Ludina y SHOYON MIZON en Darra i Bum.

Con el acto celebrado esta mañana se cumple el principal objetivo que tenia ASPFOR XXXI, que ya ha iniciado el proceso de relevo, pudiendo regresar las unidades que la componen a sus respectivos acuartelamientos en territorio nacional.

La Brigada Paracaidista ha culminado su sexta rotación en Afganistán con el convencimiento de la "Misión cumplida", según expresó su coronel en los actos de imposición de las condecoraciones OTAN a los miembros de este contingente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Defensa.com

Defensa despliega 47 nuevos vehículos ligeros «Lince» para proteger a los 900 militares desplegados en la inestable zona

Los aproximados 900 militares españoles que se encuentran desplegados en Líbano -como parte del contingente de la misión Libre Hidalgo (ONU)- cuentan ya con un elemento más de protección y disuasión a la hora de realizar sus patrullas: 47 nuevas unidades del Vehículo Ligero Multipropósito (LMV) «Lince» han sustituido a la mayor parte de los más vulnerables Blindados Medios de Ruedas (BMR) que han venido prestando servicio a las tropas españolas desplegadas en un país que ahora hace frente a una creciente inestabilidad por el conflicto en Siria.

«No todos los BMR serán devueltos a territorio nacional, sino que algunos permanecerán desplegados, aunque el número de misiones que se les asignen será menor», aclara el Ministerio de Defensa en un comunicado.

Blindaje más efectivo

Los vehículos llegaron al puerto de Beirut a bordo del buque «Camino Español» y han sido equipados con los medios de Información y Telecomunicaciones, y el correspondiente armamento. Con un blindaje más efectivo ante la amenaza de los artefactos explosivos improvisados, los vehículos «Lince» pueden portar ametralladoras de 7,62 mm. o 12,70 mm.

«El estreno de estos vehículos en zona de operaciones estará protagonizado por el próximo contingente que tomará el relevo en noviembre, formado sobre la base de la Brigada de Infantería Mecanizada "Guzmán el Bueno" X, con sede en Cerro Muriano (Córdoba), y que constituirá la XVIII rotación, cuyos conductores ya han sido instruidos en su manejo», informó Defensa.

Con el envío de estos «Lince», de fabricación italiana, se completa el despliegue en zona de operaciones del total que fueron entregados en el 2011 junto a los sudafricanos RG-31, salvo los que permanecen en territorio nacional para labores de enseñanza y preparación.

Hay que recordar que la adquisición de los «Lince» y los RG-31 fue producida por el tipo de misiones donde se despliegan las tropas españolas en Líbano y Afganistán, donde la principal amenaza son las minas y otros artefactos explosivos colocados en los caminos de las tropas internacionales. «Los "Lince" ya han sido contrastados en misiones tan exigentes en materia de seguridad y adaptación al terreno como Afganistán, con lo que llegan al Líbano con todas las garantías».

Atentado en 2007 contra españoles

Hay que recordar que en junio de 2007, seis militares españoles perdieron la vida cuando el convoy de vehículos BMR en el que se desplazaban sufrió un atentado con bomba cuando patrullaban la zona sur del Líbano. Las tropas españolas se desplegaron en Líbano tras la guerra entre el grupo terrorista Hizbolá e Israel en el verano de 2006.

La zona en la que están destinados los soldados españoles se encuentra repleta de minas, bombas de racimo y artefactos sin desactivar después de la guerra. Precisamente desactivar esos artefactos es una de las misiones encomendadas a la misión de la ONU.

Los «Lince» se encuentran en la Base «Miguel de Cervantes» y la Unidad de Apoyo al Despliegue (UAD) se está encargando de su mantenimiento y puesta a punto hasta que lleguen los componentes de la Unidad Logística (ULOG) XVIII -formada por personal del Grupo Logístico X y de la Agrupación de Apoyo Logístico nº 21- para hacerse cargo de ellos.

Fuente: ABC.es

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un total de 59 militares españoles en operaciones en el exterior han enviado su voto por correo para participar en las elecciones a la Xunta de Galicia y al Parlamento Vasco que se celebrarán este domingo, según ha informado Defensa en un comunicado.

En el momento de la convocatoria de las elecciones se encontraban desplegados fuera del territorio nacional 3.409 militares y, entre ellos, 61 manifestaron su deseo de votar por correo. El Ministerio de Defensa trasladó los votos a España para su depósito en correos el día 18 de octubre.

El mayor número de solicitudes corresponde a la fragata 'Almirante Juan de Borbón (F-102)', con base en El Ferrol, que se encuentra en aguas del Mediterráneo participando en la operación de la OTAN Active Endeavour, y a militares desplegados en Afganistán en las bases de Kabul, Herat, Qala e Naw y Muqur.

El Ministerio de Defensa recogió la documentación electoral, elaborada por las delegaciones provinciales de la Oficina del Censo Electoral en las cuatro provincias gallegas y las tres del País Vasco, y la puso a disposición de los interesados, a través de los organismos responsables del Estado Mayor de la Defensa, de los Ejércitos y de la Armada.

Según Defensa, el actual despliegue de las fuerzas es "casi idéntico" al existente durante las elecciones autonómicas del 25 de marzo pasado, por lo que el esfuerzo logístico necesario para el traslado de la documentación electoral ha sido similar al realizado en aquel momento.

Foto: ABC.es

"No, aún no he recibido el paquete. ¿Cuándo lo mandaste?", se oye que dice un militar que habla por uno de los teléfonos. Es difícil tener intimidad si no se conversa en susurros. Algunos soldados se amorran al auricular, dando la espalda al exterior, como si estuvieran abrazando a una novia y como si eso les pudiera conferir un poco de privacidad.

En la tienda casi siempre hay alguien, o al menos siempre que la actividad laboral del campamento permite tomarse unos minutos para llamar y en España no es una hora intempestiva. Entre Afganistán y España hay dos horas y media de diferencia horaria en verano, tres y media en invierno.

Todos los soldados mueven la cabeza de un lado para otro cuando se les pregunta si ellos explican a sus familias qué pasa aquí, en Afganistán. "No, no, yo no explico nada", es la respuesta más repetida. Y además, ¿qué explicar?

En la mayoría de bases militares españolas en Afganistán hay carteles en los locutorios que indican que hay que andarse con cuidado con qué se cuenta por teléfono. El enemigo puede estar escuchando, tener pinchadas las líneas telefónicas. La advertencia ya intimida.

En la mayoría de bases españolas, unos carteles indican que hay que andarse con cuidado con qué se cuenta por teléfono

"Desde el 13 de junio tengo un hijo en Moqur. Es muy joven, tiene 26 años. Me gustaría saber un poco más cómo están ellos allí, porque la verdad es que cuentan muy poco, por no decir nada, y a mí me preocupa saber cómo es su día a día, cómo están. Por eso, al saber que tú has estado allí, me gustaría, si es posible, que me pudieses contar algo". La madre de un militar, claramente angustiada, me escribía esta semana un mensaje por Facebook. No ha sido la única.

"Estoy aterrada. Nos casamos en junio y mi marido se va a Afganistán en dos meses. Me muero de miedo sólo de pensar que le pueda ocurrir algo. Por las noches lloro en silencio. No lo puedo evitar, no encuentro alivio. ¿Es todo tan horrible y peligroso como me imagino?", me preguntaba la esposa de un oficial, en este caso por correo electrónico.

"Mi pareja está en Afganistán, y de alguna manera se hace más ameno teniendo noticias cada día", era lo que la mujer de otro militar difundía por Twitter, haciendo alusión a mis crónicas. "Tengo un cuñado ahí. Gracias a tu reportaje hemos podido hacernos una idea de dónde está metido", afirmaba otra lectora.

Con los artículos que he publicado en las ediciones digital e impresa de El Mundo durante las últimas dos semanas, he intentado reflejar la vida y trabajo de las tropas españolas en Afganistán, y la situación en la provincia de Badghis, sin entrar a valorar la conveniencia o no de la misión española en este país.

Empotramiento 'real'

He estado en las bases militares de Qala-e-now y Herat, en los puestos avanzados de combate de Moqur, Ludina y Darr-e-bum, y la base de patrullas de la denominada carretera de la Luz. En ningún momento se me ha puesto ninguna restricción informativa más allá de la necesaria para garantizar la seguridad del contingente.

He podido moverme con total libertad, y hablar y entrevistar a quien he querido. Nadie ha supervisado mis escritos, ni mis fotos, ni mis imágenes de video. Ha sido un "empotramiento" real, como se dice en la jerga periodística. He acompañado a las unidades militares allá donde han ido, sin una agenda de visita predeterminada.

"¿Es todo tan horrible y peligroso como me imagino?", pregunta la esposa de un oficial

Quisiera agradecer al Ministerio de Defensa haberme dado la oportunidad de acompañar a las tropas españolas en Afganistán, por primera vez sin cortapisas. Especialmente, gracias a su director de Comunicación, Joaquín Madina, por su profesionalidad y confianza. Y al responsable del contingente español en Badghis, el coronel Luis Cebrián.

Mi trabajo sobre el terreno ha sido posible gracias a la inmejorable ayuda de los responsables de información pública, el comandante José Luis Cristóbal y el subteniente Juan Flores, y del jefe del puesto avanzado de combate de Moqur, el capitán Pablo Torres, que se ha desvivido por facilitarme información.

También reconocer el apoyo del comandante Alberto Fajardo, en Moqur; el teniente Pedro José Ruíz, en Ludina; y el teniente Flores y el sargento primero Del Campo, en la inhóspita base de patrullas de la ruta de la Luz.

Destacar especialmente al sargento primero Marcos Cuesta, por cuidar de mi seguridad en las patrullas por Darr-e-bum, y al brigada José Manuel Escudero, por estar pendiente de que no me faltara nada. Gracias también al comandante Jacinto Chozas y al sargento primero Pablo Lampkin, que se han encargado de las tediosas gestiones burocráticas de todo "empotramiento"; y al coronel Carlos de Palma, responsable de la base de Herat, por su apoyo.

Por último, mi más sincero agradecimiento a la Brigada Paracaidista, en especial las 12 y 11 compañías, por permitirme acompañarla y contestar con naturalidad a todas mis preguntas. Asimismo, a los lectores y lectoras que han seguido mis crónicas durante todos estos días o me han enviado mensajes.

"¡Por supuesto que la gente en Canadá sabe perfectamente quién es el gobernador del distrito de Panjwai! ¿Cómo no lo va a saber? ¡Nuestros soldados están Panjwai! El gobernador aparece cada dos por tres en la prensa", me contestó un periodista canadiense cuando en abril de 2011 acompañé durante dos semanas a las tropas de ese país en la provincia de Kandahar, sorprendido de que yo le planteara que la opinión pública en España no sabe quién es el gobernador de la provincia de Badghis, donde el grueso del contingente español está destinado, ni tan siquiera pueda reconocer su fotografía.

La misión española en Afganistán ha sido una gran desconocida durante todos estos años. Sólo ha aparecido en la prensa cuando un militar ha resultado herido o muerto, o cuando el ministro o ministra de Defensa ha viajado a Afganistán por unas horas con un séquito de periodistas. Muy pocas veces se ha explicado cómo los soldados viven, cuál es su rutina diaria. A veces no disponer de información puede ser peor que tenerla.

Fuente: ElMundo.es

HERAT, 2 Sep. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Laura Caldito) -

Italia acaba de concluir su repliegue de la provincia afgana de Badghis, donde desde ahora las tropas españolas serán las únicas en apoyar a las Fuerzas de Seguridad de este país en su lucha contra la insurgencia y por llevar la seguridad a la provincia más pobre de Afganistán.

Los últimos de los 400 militares italianos que ocupaban el puesto avanzado de Bala-Murghab, en el norte de la provincia, llegaron este sábado a Herat, desde donde continuarán su retirada hasta su país. Desde hace semanas, han recorrido Badghis en convoyes escoltados por tropas españolas hasta Qala-i-Naw, donde se encuentra el grueso del contingente español.

Con su retirada, el Ejército afgano ha pasado a ocupar el puesto avanzado de combate que estaba en manos de los italianos, en Bala-Murghab, en el distrito de mayor actividad insurgente y talibán de toda la provincia. De hecho, Murghab es el único en el que todavía no se ha iniciado la transición prevista por la OTAN y el Gobierno del país para que sus fuerzas de seguridad asuman el control de su territorio.

El pasado mes de mayo, el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, anunció los territorios que debían comenzar la tercera fase de transición, entre los que se encontraban tres distritos de Badghis: Qadis, Jawand y Muqur. De esta forma, sólo Murghab quedaba al margen del proceso para una siguiente fase, por considerarse que no cumplía las condiciones necesarias para comenzar la transición.

Sin embargo, Italia ya ha sacado todas sus tropas de esta provincia y ha traspasado ya toda la responsabilidad al Batallón afgano al que ha estado formando y que deberá enfrentarse por sí solo a la insurgencia en el "gran feudo talibán" instalado en la zona.

Aunque oficialmente mandos militares españoles aseguran que la retirada española no ha supuesto una "sorpresa", porque ya se conocía, ni supondrá un cambio en la misión de las tropas españolas, también se reconoce que las condiciones para esta retirada no son perfectas.

SIN ACABAR SU PARTE DE LA 'RUTA LITHIUM'

Además, las tropas italianas se marchan sin cumplir su compromiso de apoyar la construcción del tramo de la ruta Lithium que, financiada con fondos españoles, quiere unir Qala-i-Naw con Bala-Murghab. Inicialmente, se preveía que las tropas españolas e italianas se encontraran a medio camino, en Mangan, apoyando las tareas de gravelado de la carretera.

Sin embargo, mientras las tropas españolas confían en concluir su tramo a finales de octubre, tras el parón esperado del mes del Ramadán, las obras desde la zona norte prácticamente no han avanzado. A partir de ahora, será el Ejército afgano quien deberá asumir las tareas de protección de los trabajadores que están construyendo la vía.

Estas tareas suponen un importante esfuerzo de protección y de seguridad, ya que la ruta Lithium es un objetivo de la insurgencia, que siembra de artefactos explosivos improvisados (IEDs) su recorrido, dificultando el tránsito y las obras de construcción.

A partir de ahora, las tropas españolas serán las únicas que patrullen Badghis y apoyen a las fuerzas de seguridad afganas en una presencia que cuanto más al norte se expanda más oposición encuentra por parte de los insurgentes. En esta última semana, tropas españolas han llevado a cabo una importante operación en la que resultó herido un paracaidista español y en la que acabaron con al menos 13 insurgentes.

España se retiró hace unos meses del puesto avanzado de combate que tenía en Darre i Bum, al norte del que mantiene en Muqur, a lo largo de la carretera Ring Road, pero continúa con patrullas hasta la zona, en las que siempre va junto al ejército afgano.

En cualquier caso, el repliegue italiano está sirviendo de 'ensayo' para el que comenzarán próximamente las tropas españolas, una vez vayan entregando la responsabilidad sobre la seguridad al Ejército y la Policía afganas.

Por el momento, el próximo relevo del contingente español, que llevará a Afganistán a la BRILAT, ya no cumplirá funciones de instrucción y formación de militares y policías afganos, sino que dará "un paso más" y se centrará en tareas de asesoramiento al Ejército y la Policía.

QALA-I-NAW, 29 Ago. (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Laura Caldito) -

Un militar español ha resultado herido este miércoles en las piernas durante un enfrentamiento de varias horas con insurgentes al norte del puesto avanzado de combate de Ludina, en la provincia afgana de Badghis. La respuesta de las tropas españolas, que han contado con apoyo aéreo de la OTAN, ha acabado con cinco insurgentes muertos y ha dejado tres heridos, a los que hay que sumar otros ocho muertos en otro combate en Moqur, en el que los militares españoles han auxiliado a militares afganos, también con ayuda de helicópteros de ataque.

Según han informado fuentes militares en la base española de Qala-i-Naw, donde está el grueso del contingente español, el convoy militar en el que se encontraba el caballero legionario paracaidista herido "sorprendió" a la insurgencia en una operación de reconocimiento que comenzó la pasada madrugada, y en la que han permanecido cerca de 12 horas recibiendo disparos de manera interrumpida, hasta su regreso a Ludina.

El paracaidista, de 27 años y cuyas iniciales son J.F.F, fue evacuado por medios aéreos a la base de Qala-i-Naw, donde ha sido intervenido quirúrgicamente y estabilizado, antes de ser trasladado al hospital ROLE 2 español en Herat. El militar se encuentra fuera de peligro y ya ha podido hablar con su familia. Se está valorando la posibilidad de repatriarlo a España.

El convoy militar, formado por la 13ª Compañía de la III Bandera de la Brigada Paracaidista, reforzada con la unidad de mando de esta Bandera, salió a las 4.00 horas (hora local, 1.30 horas en España) de Ludina para una operación de reconocimiento de la zona norte de Ludina, con el objetivo de asegurar el territorio para el reinicio de las obras de construcción de la ruta Lithium que se construye con fondos españoles, después del parón con motivo del mes del Ramadán.

El fuerte despliegue militar español sorprendió a la insurgencia presente en esa zona, que a las 5.00 horas comenzó los primeros ataques a los vehículos con disparos aislados que no frenaron el avance de la caravana militar, que continuó su operación hacia al norte.

Ya a las 10.30 horas, cuando parte de la Compañía se encontraba realizando una patrulla a pie, el paracaidista fue alcanzado por disparos en las piernas, en un nuevo ataque. Los militares españoles respondieron con el armamento pesado de los vehículos blindados, con disparos de los militares que patrullaban a pie y con disparos de mortero, mientras pudo completarse la evacuación del compañero herido.

El resto de la unidad continuó el combate con los insurgentes, para el que recibió apoyo aéreo de la OTAN, que mató en ese lugar a un insurgente y dejó a otros tres heridos. El convoy inició después el regreso al puesto avanzado de combate y durante el trayecto continuaron recibiendo disparos, a los que se siguió respondiendo con el armamento de la unidad y con los medios áereos, dejando a otros cuatro insurgentes muertos. Finalmente, el convoy pudo llegar a Ludina alrededor de las 16.00 horas.

OTRO ATAQUE CERCA DE MOQUR

Mientras tanto, militares del otro puesto avanzado de combate español, en Moqur, tuvieron que acudir también esta mañana en apoyo a militares afganos de un puesto de observación situado en la Ruta Opal, que sufrieron un ataque a primera hora por parte de insurgentes que se sirvieron de ametralladoras, fusiles y granadas.

Una unidad de reacción rápida salió de la base 'Rickets' para ayudar a los militares afganos, mientras que se solicitaba apoyo aéreo que ha sido dirigido desde este puesto avanzado de combate.  Los insurgentes han huido inmediatamente de la zona en cuanto han llegado los helicópteros de ataque.

Un militar del Ejército afgano ha muerto y otro ha sufrido heridas y ha sido atendido por la célula de estabilización situada en la base española de Moqur.  Además, han muerto al menos ocho insurgentes.

HOSTIGAMIENTOS FRECUENTES A LAS TROPAS

Las patrullas que realizan los militares de los dos puestos avanzados de combate españoles reciben hostigamientos frecuentes. Normalmente son disparos efectuados desde la distancia, debido a la superioridad de medios militares de las tropas internacionales, por parte de los insurgentes, que huyen en cuanto se responde con armamento pesado.

El objetivo de estas patrullas, en las que siempre van acompañados de militares del Ejército afgano, es extender la presencia de las fuerzas de seguridad en la provincia de Badghis. Además, garantizan la protección a las tareas de construcción de la ruta Lithium.

   En la actualidad, España mantiene desplegados en Afganistán alrededor de 1.500 militares de los que unos 1.200 se encuentran en la provincia de Badghis. El trigésimo primero contingente español -ASPFOR XXXI-- está formado principalmente por miembros de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) Almogávares VI del Ejército de Tierra, que finalizarán su despliegue el próximo mes de noviembre.

El buque de asalto anfibio 'Castilla' releva en su misión a la Fragata ‘Reina Sofía’ y tiene previsto su regreso a España a mediados de diciembre.

Los 255 militares españoles del buque de asalto anfibio 'Castilla' ha zarpado este mañana de la Base Naval de Rota para incorporarse como operativo de la Unión Europea contra la piratería en aguas de Somalia.

La embarcación releva en su misión a la Fragata ‘Reina Sofía’ y tiene previsto su regreso a España a mediados de diciembre. Lleva a bordo un total de 255 personas entre la dotación del buque, una Unidad de Infantería de Marina y la Unidad Aérea Embarcada con dos helicópteros SH3D y un helicóptero SH3W de la quinta escuadrilla de aeronaves.

La despedida de los militares españoles ha contado con asistencia de sus familiares, donde se ha vivido momentos muy intensos y emotivos.

Fuente: LaVozDigital