03/02/2013 GranadaHoy.com
Conversar con un alto cargo militar como Francisco Puentes Zamora es aprender. Su vida está plagada de 'batallas' y anécdotas que no duda en desvelar durante esta entrevista. La charla transcurre en un confortable rincón de su magno despacho, sito en la antigua Capitanía. Después de 44 años de servicio y a tan sólo cinco meses de su pase al retiro, el teniente general Jefe del Mando de Adiestramiento y Doctrina (Madoc) accede a analizar para Granada Hoy temas de candente actualidad, desde las críticas a la Corona y los estragos de la crisis hasta el despliegue de las tropas francesas en Mali o la seguridad de los soldados españoles en Afganistán.
-Dentro de unos meses concluye su mandato. ¿También es su despedida del Ejército?
-Concluye el 4 de julio. Yo tengo fecha de caducidad como los yogures. Ese día tendré que dejar mi puesto, porque llevaré 10 años de general y lo máximo que se puede estar es ese tiempo. Como ascendí a general de brigada el 4 de julio de 2003, pues este año tengo que dejar el Ejército. Pero además el próximo 11 de julio cumplo los 65 años. Dejo de estar en activo en las Fuerzas Armadas, pero no en mi corazón.
-¿Se arrepiente de algo?
-Me arrepiento de muchas cosas, pero sobre todo de cuando no he podido resolver un problema del personal; cuando no he tenido la empatía suficiente para saber el apoyo que necesitaba alguien de mí. De lo que nunca me voy a arrepentir es de dos decisiones cruciales en mi vida: de esta carrera que elegí de joven y de la mujer con la que me casé hace ya casi 40 años. Son dos cosas de las que estoy muy orgulloso y de las que no me arrepentiré nunca.
-¿Y se despide también de Granada?
-No (rotundo). De Granada, nunca. Yo soy del Norte, del Pirineo, pero claro, he conocido Granada y ahora estamos buscando algo para ver si nos quedamos aquí. Tenemos una casa en Madrid, pero la tenemos ocupada por mi hija y mis dos nietas. Lo que pasa es que los precios en Granada en los sitios que nos gustan son caros y yo ahora, con el sueldo de retirado, no me puedo meter. Tenemos un piso en Jaca, que si pudiera venderlo bien... En Granada hemos sido felices y yo creo que de los 19 sitios en los que hemos estado es el lugar donde más felices hemos sido y donde mejor nos hemos integrado en la sociedad. El Ejército se siente acogido y querido por el pueblo de Granada. Le voy a dar una primicia...
-Bien. Adelante (risas).
-Vamos a crear un premio que se va a llamar, cuando esté aprobado, El oficial de honor del MADOC, y el primer premio se lo vamos a dar al pueblo de Granada a través de su alcalde, que es su máximo representante. Ya nos hemos reunido y lo hemos decidido así.
-¿Cuándo se va a conceder?
-Será en la fiesta del aniversario del Madoc, en el mes de abril.
-¿Se conoce ya el nombre de su sucesor al frente del Madoc?
-Será, esperamos, uno de los oficiales generales de división que están ahora en Granada. Querría que fuera alguien de aquí y que su familia esté integrada en la ciudad, porque es fundamental. Hay destinos donde puede ir un militar solo, pero aquí tiene que venir con la mujer, porque tendrá unas relaciones institucionales muy intensas. Yo ascendí estando aquí y mi sustituto será otro de aquí que también asciende para darle prestigio a esta unidad y a Granada. -¿Qué balance hace de su vida militar?
-Yo le debo todo al Ejército. Mire, tengo un libro [pide que se lo acerquen y lo muestra a la periodista], éste, que me dio el maestro de mi pueblo cuando tenía 12 años. Se titula El dios de la lluvia llora sobre México. Habla de la conquista de México de los españoles y a mí, un niño de doce años, entre esas montañas, donde no recibíamos ni las señales de radio y por supuesto no había televisión, me impresionó de tal manera esa aventura, ese sacrificio de los españoles, que ya empecé a pensar en la posibilidad de ser militar. Luego me vine a estudiar a Úbeda (Jaén) con 14 años. Hice el Ballicherato (Cuarto, Quinto y Sexto, y PREU entonces) y me iba a examinar en Granada, donde iba a hacer mi carrera. Pero me llamaba la vida activa, del compañerismo, del sacrificio, de las montañas, del esquí, de la escalada... Y entonces decidí hacerme militar.
-Entonces, ¿es militar de vocación?
- ¿Vocación? La vocación se tiene cuando estás cinco años en una academia y, sobre todo, cuando te pones delante de la gente a mandar y compruebas que tú eres el responsable de esos soldados. Yo tenía cuando salí 22 años. Entonces es cuando te entra la vocación y cuando te vas dando cuenta de los valores que tienes que vivir. En mi caso, desde luego, nunca imaginé que podía haber tenido una vida tan completa como la que he tenido: con tantos destinos, con tantas misiones, con tanto apoyo, desde el primer avión que entró en Sarajevo sitiado, al que estuve dando agua y luz... Los medios de comunicación me llamaban el ángel de Sarajevo.
-¿'El ángel de Sarajevo'?
-Sí, así me llamaron los periodistas, que entonces no podían entrar en Sarajevo. Se habían cargado a muchos y yo les informaba de lo que ocurría dentro, de cómo estaba la situación. Me tocó esa labor y, bueno, es algo que contaré a mis nietos. Recuerdo ese hospital destruido que encontré sin agua, sin luz y oliendo a orines, y cómo en quince días, con un motor que trajimos de Alemania, pusimos en marcha todo aquello. Cuando entré allí y olí a limpio me dije: "yo ya he hecho algo por la humanidad".
-De su currículum, ¿de qué se siente más orgulloso?
-Yo creo que mi vida cambia con mi primer capitán. Tuve un magnífico capitán que me orientó hacia la Escuela Militar de Montaña de Jaca a hacer el curso de Operaciones Especiales. Ese curso ya marcó mi vida. Era duro y yo era muy delgadito; no tenía mucha fuerza y tenía miedo de no superarlo. Él me dijo que lo que más valía era la mente, que yo era fuerte de mente y que aguantaría y me superaría. Y efectivamente me dije "sigue para adelante". Luego he hecho otros muchos cursos de operaciones especiales, en Colombia, en Estados Unidos... Me he movido mucho y esa ha sido un poco mi vida. Por ejemplo, en Cabo Verde, con el cambio de la OTAN, me fui allí y mandé 12.000 hombres de 14 naciones, y eso para un español... El jefe de Estado Mayor era un general alemán y eso es increíble: que un español tenga un general alemán subordinado suyo y le esté diciendo lo que tiene que hacer y cómo organizarlo es una satisfacción como español.
-¿Tiene antecedentes familiares?
-Mi padre era capitán de Montaña, de una compañía en Bossots. Él llegó allí y conoció a la maestra, que era mi madre. Era jovencita, tenía 19 años y rápidamente se casaron y tuvieron ocho hijos. Yo viví con mi abuelo más que con mi padre, porque mi padre iba a dar los cursos de Montaña a Jaca y era un hombre que siempre se estaba moviendo, pero yo no lo vi como modelo a imitar, pues ese Ejército no se parecía nada a éste. Yo no me hice militar por mi padre, sino quizás por todo lo que he visto alrededor. Y cuando me ha entrado la vocación, como le he dicho antes, fue ya en la Academia y sobre todo al salir de ella, cuando te pones al frente de los hombre en ese momento, ahora de los hombres y mujeres. La integración de la mujer ha sido excepcional; somos un modelo de integración. Sí, hemos fracasado en algo: en la captación de mujeres para oficial.
-¿Y por qué razón no hay generales mujeres?
-¡Uy¡ Porque cuesta mucho! Cuesta mucho llegar a general. Mire, de 240 llegamos 14 a general, y a teniente general, dos o tres. No obstante, le puedo decir que hace dos años, cuando entregamos los diplomas de Estado Mayor, la número uno era una comandante, que va a ser teniente general de esa promoción. La número uno del nuevo sistema de la Academia General Militar también es una mujer. ¿Y por qué es una mujer? Porque ellas entran con 18 ó 19 años en la Academia y ya son mujeres, mientras que ellos son más niños. Ellas van a por todas, son serias, y ellos todavía no han madurado. No obstante, hay muy pocas; creo que hay seis ahora en la academia general y lo cierto es que necesitamos mujeres. En Afganistán, por ejemplo, nos hacen mucha falta, porque una mujer militar puede conectar con la mujer afgana, que es dentro de la casa la que manda y es la que dice a su hijo "tú no te vas con la insurgencia, porque los españoles nos están apoyando". Luego, es un revulsivo para esas chicas de 16 ó 17 años ver que una teniente no es sólo libre sino que además manda a hombres.
-¿Hay machismo en el Ejército?
-Esto era una sociedad de hombres, pero se han cambiado montones de cosas. Por ejemplo las pruebas físicas, que estaban pensadas para hombres. Ahora están en mejores condiciones. De hecho, en el test general de la condición física, sacan ya las mismas puntuaciones mujeres que hombres. ¿Machismo como tal? No. No nos dejarían las mujeres. Yo creo que eso ha pasado a la historia. Al principio lo que hubo fue paternalismo y eso no lo quería la mujer. La mujer que se hacía militar no quería estar en una oficina. Fíjese, los ejércitos español y holandés son los únicos que aceptan a la mujer en cualquier destino, cosa que los americanos empiezan a hacer ahora y los israelitas no lo hacen.
-¿Si no hubiera sido militar qué hubiera sido?
-Me gustaba mucho el periodismo, pero como corresponsal de guerra. También ser ingeniero de minas me atraía; se me daban bien las matemáticas. La Literatura me encantaba y me sigue gustando; soy un lector empedernido.
-¿En qué se diferencia el Ejército de sus inicios al actual?
-No tiene nada que ver. En los últimos 15 años ha experimentado una auténtica transformación. ¡Y más transformación que hay que hacer! La formación ha sido fundamental. Los oficiales siempre hemos tenido una buena formación, pero los suboficiales que tenemos ahora son impresionantes. No hay en ningún ejército los suboficiales que España tiene.
-Usted siempre ha defendido la importancia de la formación.
-¡Es que es la base de todo! Cuanto mejor sea esa formación, antes saldremos de la crisis. Pero la formación también en valores que exige Bolonia. Nosotros en la Academia General Militar tenemos profesores civiles y ellos enseñan valores también. Yo los valores no los aprendí en el Ejército, a mí me los enseñó mi abuelo. Yo trabajaba en una gasolinera y sabía que a las ocho de la mañana tenía que estar allí y que no acababa hasta las ocho de la tarde. La bronca mayor que recibí de mi abuelo, que nunca me regañaba, fue un día 15 de agosto, después de las fiestas de mi pueblo. Eran las nueve de la mañana y no me había levantado. Nunca he vuelto a llegar tarde.
-¿Cree que para hacer frente a la crisis de valores que hay actualmente la mejor aliada es la disciplina?
-Yo no soy partidario de la disciplina externa; soy partidario de la disciplina intelectual.
-El alcalde casi recurre al Ejército en la última huelga de basura. ¿Hubieran intervenido?
-El peligro es que hubiera habido enfermedades, una epidemia. Pero en ese caso no hubiera hecho falta el Ejército. Estoy seguro de que los propios trabajadores hubieran paralizado esas discusiones que tenían con la huelga y hubieran limpiado. Porque son un ejemplo. Estoy convencido de que no hubiera hecho falta la Unidad Militar de Emergencias.
-¿Han provocado la crisis y el desempleo una mayor demanda por parte de la juventud para entrar en el Ejército?
-Yo creo que también ha influido el cambio en la carrera militar. Al dar un título de grado de acuerdo con el Plan de Bolonia, el de Ingeniería de Organización Industrial, mucha gente ha entrado. El anterior sistema estaba caduco. En 2009, que ya estábamos en crisis, no había demanda de militares. Había 3,4 aspirantes por plaza y, además, con un nivel intelectual no demasiado elevado. De repente, el corte este año ha estado en 10,4 sobre 12, o sea que la nota de corte para ser militar es impresionante y se han presentado unos diez por plaza.
-¿Han afectado mucho los recortes al Ejército?
-Nos afectan porque la mayor parte del presupuesto es un gasto fijo que es de personal. Pero lo fundamental es que podamos sacar dos cosas: primero, la formación y, segundo, las operaciones que estamos haciendo. Ahora mismo, la gente que está en Afganistán tiene lo mejor que puede tener. Estamos al mismo nivel de material que la mejor nación que haya allí. El Gobierno no escatima nada por la seguridad de los militares en operaciones. Cualquier material que necesitemos lo adquiere para la seguridad de la tropa. Además, gracias a Dios, se ha invertido mucho en simulación. Pero, insisto, si nosotros tenemos bien formado al personal, saldremos de la crisis y tendremos materiales nuevos. Lo fundamental es que la gente siga con sus valores. Yo creo que somos un ejemplo ante la sociedad y así nos lo reconoce el CIS; somos los grandes servidores de la nación.
-¿Qué opina del despliegue en Mali?
-Los franceses han dado un paso adelante. Ya sabe que la capital está a 1.800 kilómetros de las Canarias y a 2.000 kilómetros de Málaga, o sea que un misil nos puede alcanzar perfectamente. Entonces, es peligroso. Nosotros hemos pasado a ser el frente de la nueva amenaza, una amenaza que es contra su pueblo. Y creo que es un peligro no sólo para nosotros, sino para Marruecos, para Argelia, para todos los países árabes que quieren ser occidentales, que quieren tener una vida normal. Y nosotros debemos ayudar a esos países a resolver sus problemas. Es imposible que unos blancos resuelvan una guerra en África; tienen que ser ellos quienes lo hagan.
-¿Y cómo ve las críticas a la Corona?
-Las veo fatal. Desde que soy capitán he visto la actuación de su majestad y, desde luego, ha sido modélica y ejemplar. Si un día se ha ido de caza y ha pedido perdón en público, yo creo que el que quiera criticar es por criticar. Tanto él como el Príncipe son dos personas excepcionales, con una vocación de servicio a España que nadie sabe. Esas críticas no es el sentir del pueblo español, y desde luego los militares somos completamente fieles a su majestad el Rey y lo seremos al Príncipe.
-¿Qué diría a quienes están en contra de las Fuerzas Armadas?
-Algo que una vez me dijo Enrique Morente: "no hay pasión sin conocimiento".
La Fuerza Logística Operativa (FLO), con sede en el Palacio de Capitanía General de La Coruña, está de celebración. El palacio cumple 250 años de historia y con tal motivo a lo largo de este año se llevarán a cabo diversos eventos para rememorar la historia del emblemático edificio.
El primer evento realizado ha sido la obra teatral La Muerte de Sir John Moore y la Batalla de A Coruña, representada por los actores de la Asociación Histórico Cultural "The Royal Green Jackets". Esta puesta en escena, que refleja uno de los episodios históricos más simbólicos de la ciudad -la Batalla de Elvira del Ejército británico contra las tropas napoleónicas-, es la primera página de un diario repleto de actividades culturales y artísticas.
Con la intención de acercar al público a la Cultura de Defensa, también se han programado conciertos de campanas, exposiciones de fotografía, filatelia y pintura, concursos escolares y un ciclo de conferencias sobre el patrimonio del Palacio de Capitanía, entre otras actividades.
Como es costumbre, el Palacio también abrirá sus puertas los últimos viernes de cada mes, cuando los visitantes tienen la oportunidad de conocer las tradiciones militares que allí se celebran, además de realizar una visita guiada por las salas y pasillos de la sede de la FLO.
Fuente: Ejercito de Tierra
MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha desvelado este miércoles en el Congreso de los Diputados que el artefacto explosivo que mató al sargento David Fernández Ureña el pasado 11 de enero en Afganistán tenía una carga "equivalente a unos 35 kilos de explosivo" y había sido manipulado, de manera que estaba equipado con "un segundo circuito de activación".
Así lo ha explicado Morenés ante la Comisión de Defensa de la Cámara Baja, donde ha comparecido para informar a los diputados sobre las circunstancias del fallecimiento del sargento, la primera baja de las Fuerzas Armadas desde noviembre de 2011 y la número cien.
"Permítanme mantener el deseo de que sea la última", ha dicho el ministro, que ha alertado del riesgo de esta misión, especialmente ahora que los militares inician el repliegue, "la operación logística más grande y compleja que nunca han emprendido las Fuerzas Armadas.
"ESTAMOS EN ZONA DE GUERRA"
Morenés ha insistido que, en Afganistán, España está "en zona de guerra" y "en las guerras, se producen bajas", por lo que hay que "tener siempre en mente que lo peor puede suceder", pero también ha hecho hincapié en "la profesionalidad" de los militares y "la calidad y seguridad de su trabajo".
Prueba de hecho, ha dicho, es que los equipos españoles de desactivación de explosivos han realizado 1.400 misiones desde 2002 y esta fue "la primera ocasión en la que se produce la muerte de un artificiero en el curso de una desactivación".
Morenés ha explicado que sólo en 2012 el contingente español sufrió "cinco ataques con este tipo de artefactos sin que se produjesen bajas, gracias a la protección que proporcionan los vehículos blindados RG-31 y Lince". Desde que comenzó la misión, ha dicho, han muerto 11 militares españoles y un intérprete por este tipo de minas, es decir, el 78% de las bajas en combate que han sufrido las fuerzas españolas.
El ministro ha ofrecido detalles de la operación en la que estaban involucradas las tropas españoles cuando estalló el artefacto explosivo y ha destacado además que el sargento Fernández Ureña era "un soldado entregado, de grandes virtudes, un profesional muy preparado, una persona ejemplar para sus compañeros y para todos".
26/01/2013 ABC.es
Tal día como hoy 26 de enero pero hace once años... "una avanzadilla de 26 soldados españoles" pisaba por primera vez Kabul. Era el inicio de una misión internacional en Afganistán que el pasado 11 de enero se cobró la muerte española número 100, con el fallecimiento del sargento David Fernández Ureña. He aquí la primera foto que se publicó de un soldado español en Afganistán.
Eran las 15.49 hora local (12.19 en la Península) cuando aterrizaba el primero de los dos aviones de transporte militar Hércules del Ejército del Aire. Precisamente hoy, otro avión Hércules del Ejército del Aire parte desde la base aérea de Zaragoza rumbo a Senegal con el objetivo de contribuir a la misión francesa para luchar contra Al Qaida en Malí. Coincidencias asombrosas.
Once años han transcurrido ya desde que ese primer contingente español en Afganistán -al frente se encontraba el entonces coronel del Ejército del Aire Manuel Mestre- tuviera encomendada la misión de preparar el terreno para el resto de los 450 militares que inicialmente se desplegaron en Afganistán. "El viaje ha transcurrido sin problemas. Es impresionante la vista de estas montañas desde el avión", declaró el coronel a su llegada.
"Los dos aviones transportaron a los 26 soldados, once del Escuadrón de Apoyo al Despegue Aéreo (EADA) y el resto del Escalón Avanzado del Destacamento de Tierra, que se unieron a los efectivos de la fuerza multinacional. El grupo de soldados, que manda el capitán Casildo Martínez, cumplirá en el aeropuerto kabulí, donde se instalaron, funciones de apoyo al movimiento aéreo, cada vez mayor desde que el pasado 16 de enero fue reabierta la mayor pista de aterrizaje", relataba la agencia Efe en uno de los párrafos reproducidos en las páginas de ABC.
Aquellas primeras informaciones en la prensa española también daban cuenta de un manual de instrucciones para relacionarse con la población afgana, un "Manual de área", que recogía la agencia Europa Press: "El trato con las mujeres es totalmente distinto en Afganistán que en la sociedad occidental. Allí habrá que tener especial cuidado en no fotografiarlas, no mirarlas fíjamente, no darles la mano o evitar la cercanía física en exceso", advertía el Ministerio de Defensa a las tropas españolas.
Usos sociales -como lo mal visto que está ofrecer algo con la mano izquierda-, la comida con derivados del cerdo, consejos contra la poliomelitis o enfermedades endémicas, contaminación del agua, el Mal Agudo de Montaña y el riesgo de robos eran algunos de los consejos que se transmitía.
Once años ya de un conflicto en el que unos 26.000 militares españoles han dado lo mejor de sí mismo: Herat, Badghis, Ruta Lithium, Kabul, ISAF, ROLE-2, RG-31, IED... son algunos de los términos y localizaciones de esta larga guerra de la que España, como todas las potencias de la coalición de la OTAN, ya se repliega.
Sí. Hoy parte hacia Senegal un avión C-130 "Hércules" del Ejército del Aire. El objetivo es transportar tropas africanas hacia Malí para colaborar en la misión de Francia en Malí. Luego España aportará a la misión de la UE entre 40 y 50 militares instructores. El enemigo es el mismo: Al Qaida. ¿Cuánto tiempo durará la guerra en Malí?
Por cierto, esta es la última fotografía de que disponemos de la Guerra de Afganistán, en ella se observa a un militar español asesorando a los militares del Ejército Afgano (ANA) que combaten a la insurgencia en el valle de Garmak (provincia de Badghis):

HITOS EN EL CAMINO1.394.913 lanzamientos se han efectuado en la Escuela Militar de Paracaidismo desde 1948. 110.476 alumnos han pasado por los 1.634 cursos impartidos en estos 65 años de actividad. |
25 de enero de 2013 (La Razón.es)
La mujer se encuentra ya totalmente integrada en las Fuerzas Armadas de Francia y España. De hecho, éstos son dos de los países europeos que mayor presencia femenina tienen en sus ejércitos, tal y como se expuso ayer en la conferencia de 'Miradas Cruzadas: La mujer en las Fuerzas Armadas', organizada por Diálogo en el marco de su Foro Mujeres. El encuentro, que se celebró en el Club Financiero Génova, contó con la participación de Patricia Adam, presidenta de la Comisión de Defensa y de las Fuerzas Armadas de la Asamblea Nacional de Francia, e Irene Domínguez-Alcahud, subsecretaria de Defensa y presidenta del Observatorio Militar para la Igualdad entre Mujeres y Hombres. María Luisa de Contes, vicepresidenta de Diálogo, fue la encargada de moderar un debate patrocinado por Thales en colaboración con Air France y Renault.
Con un 15% de tasa de feminización, Francia es el país europeo que mayor porcentaje de mujeres registra en sus Fuerza Armadas, un dato que ha sido más o menos estable en los últimos años, tal y como determinó Adam durante su exposición. Domínguez-Alcahud, por su parte, destacó la tasa de España, que es de 12,3%, uno de los más altos de Europa. Estas cifras contrastan enormemente con otros países, como por ejemplo Italia, cuya representación femenina es de apenas el 3%.
Asimismo, Adam hizo hincapié en la clara evolución de la mentalidad que vincula a la mujer en las Fuerzas Armadas en Francia. Mientras que tradicionalmente se la veía sólo como esposa de militar o, incluso, prostituta, hoy en día y, después de muchas reticencias, ya se la considera militar de pleno derecho. "Eso sí, aún no se encuentra en los cargos más altos, como puede ser jefe del Estado Mayor, pero confío en que esa realidad también llegará", determinó.
En cuanto a España, Domínguez-Alcahud calificó de ejemplar el proceso de integración de la mujer en las Fuerzas Armadas, habiéndose cubierto en los últimos 25 años un vacío de siglos (las primeras incorporaciones femeninas se produjeron en 1988, permitido por la Constitución de 1978). "Nuestras Fuerzas Armadas están preparadas como pocas organizaciones para favorecer esta igualdad efectiva entre hombres y mujeres", indicó. Además, en base a sus méritos y capacidad de liderazgo, el máximo empleo ocupado por una mujer es el de teniente coronel. "Actualmente hay 11 tenientes coroneles y 251 comandantes, pero estoy segura de que pronto ascenderán y, por lo tanto, podremos ver mujeres generales en nuestros ejércitos".
Domínguez-Alcahud expuso también que la legislación española ha instaurado un modelo propio que ha favorecido el proceso de integración. Entre otros aspectos, cabe destacar que no se crearon cuerpos militares específicos para mujeres, sino que éstas se integraron en los cuerpos que ya existían y en igualdad de condiciones. Además, pueden acceder a todos los destinos, incluso los operativos, así como alcanzar el máximo empleo en cada una de sus especialidades.
Uno de los aspectos fundamentales en los que se está trabajando tanto en Francia como en España es la conciliación laboral de militares no sólo mujeres, sino también hombres. Patricia Adam destacó la importancia de facilitar recursos en este sentido, que van desde la creación de guarderías hasta la dotación de asistentes de ayuda. Afirmó, por otra parte, que cada vez hay más matrimonios de militares, lo que supone un problema familiar cuando los dos miembros de la pareja tienen que salir fuera, ya que la vida militar conlleva el tener que estar fuera de casa durante largos periodos de tiempo.
En este sentido, Domínguez-Alcahud subrayó que la conciliación es un problema para todas las mujeres que tienen niños o personas mayores a su cargo, pero en el caso de la profesión militar, se agrava por la exigencia de disponibilidad permanente. Por ello, el Ministerio de Defensa español ha establecido medidas legales para posibilitar esa conciliación relativas a la flexibilidad horaria, protección de la maternidad, desarrollo de la carrera militar, reducción de la jornada horaria para el cuidado de hijos menores de 12 años, ausencia durante 4 horas si resulta un hijo hospitalizado o si se tienen hijos prematuros, así como reducción de la mitad de jornada para cuidar a un hijo con cáncer u otra enfermedad grave, entre otras.
Diálogo nació en 1983 para contribuir al mejor conocimiento de las realidades de Francia y España y propiciar un clima de convergencia, colaboración y comprensión entre los ciudadanos de ambos países. Desde su creación, promueve actividades de carácter formativo, empresarial, cultural y social. Realiza estudios de opinión pública para conocer la percepción que ambos vecinos tienen el uno del otro.
FERROL, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Armada ha inaugurado su nueva residencia logística en Ferrol, que dispone de 58 habitaciones dobles distribuidas en tres plantas y que se destinará a alojamientos de oficiales y suboficiales.
La nueva residencia está situada en la calle María, en el barrio histórico, y lleva por nombre 'Galatea', en homenaje a este buque escuela. Se ubica en el antiguo edificio de Servicios Generales de la Armada, que también alojó originariamente la sede del Archivo Naval de Ferrol.
El acto de inauguración ha estado presidido por el almirante jefe del Arsenal Militar de Ferrol, vicealmirante Manuel Garat Caramé, y ha contado con la presencia del presidente de la Diputación de A Coruña, Diego Calvo y el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela.
Las obras de adecuación del edificio comenzaron en el año 2009, para crear un espacio que proporcione alojamiento y manutención a oficiales y suboficiales. Se suma a las otras residencias con las que cuenta la Armada en Ferrol, como son la de oficiales 'La Cortina', la de suboficiales 'El Montón', el alojamiento logístico de la Armada de 'Batallones' para oficiales y el alojamiento logístico de Marinería del Arsenal Militar de Ferrol.
El pasado día 19 de enero, el Centro Coordinador de Salvamento Aéreo (RCC) de Madrid del Ejército del Aire coordinó el rescate del tripulante del yate “Rose des Vents”, que en ese momento navegaba por aguas del Estrecho de Gibraltar. En las operaciones de búsqueda y salvamento participó, decisivamente, un avión D.4 (CN-235 VIGMA) del Ala 48 del Ejército del Aire localizando a la embarcación en apuros.
Tras recibirse el requerimiento de ayuda por parte de las autoridades francesas y marroquíes, el RCC Madrid alertó al Ala 48 (Base Aérea de Getafe) y al Ala 78 (Base Aérea de Armilla) para que iniciaran las operaciones de búsqueda y rescate. Desafortunadamente, la mala climatología en el área de Granada imposibilitó el despegue de sus helicópteros, por lo que se coordinó con Salvamento Marítimo la utilización de uno de sus helicópteros, con base en Jerez de la frontera.
Tras un corto periodo de vuelo, teniendo en cuenta su despegue desde Madrid y las malas condiciones meteorológicas en el área de búsqueda, la tripulación del D.4 avistó al yate en apuros, lo que permitió iniciar las operaciones para la recuperación del tripulante. A pesar de que había buques en la zona, se tuvo que descartar su uso por las ya mencionadas malas condiciones meteorológicas, realizando el rescate el helicóptero de Salvamento Marítimo.
Una vez más, los esfuerzos de los Centros y Unidades del Ejército del Aire encargados de la Búsqueda y Salvamento, en coordinación con el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo, han contribuido decisivamente a salvar una vida, demostrándose la eficacia y agilidad de los procedimientos de cooperación establecidos, así como la excelente preparación de todos los actores implicados.
Fuente: www.ejercitodelaire.mde.es