La Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas ha presentado una propuesta al Consejo de Personal para que los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas puedan ascender a guardia o policía rasos.

La Ley 8/2006, de 24 de abril, de Tropa y Marinería reserva para este colectivo entre un 40% y 50% de las plazas en la Escala de Cabos y Guardias y un máximo del 20% de las plazas en la Escala Básica de la Policía Nacional. La propuesta de ASFASPRO pide que se amplíe el cupo a oficiales y suboficiales.

Esta propuesta supondría acceder a una categoría laboral inferior para los suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas pero, sin embargo, el ingreso en estos cuerpos se convierte en una salida profesional muy adecuada para los mismos tras el último incremento salarial alcanzado por la Guardia Civil y la Policía Nacional.

La Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas, ASFASPRO, observa con estupefacción cómo se dispara la brecha retributiva que los separa de las FCSE, tras el anuncio del ministro Marlaska.

 

La Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas denuncia el doble rasero con que se trata al personal que ha dedicado sus esfuerzos a solucionar la crisis sanitaria provocada por el COVID-191.

El presidente del Gobierno y algunos de sus ministros han afirmado que “nadie va a quedar tirado” o “nadie va a quedar atrás” tras esta crisis. Se acaba de aprobar 247 millones de euros para mejorar las nóminas de las FCSE, se trata del tercer aumento que reciben con el que verán aumentadas sus retribuciones en un 20% cumpliendo el acuerdo de 2018. Mientras tanto los militares siguen mal pagados, olvidados, ninguneados e ignorados por el Ministerio de Defensa y por el propio Gobierno de la Nación y sólo se les dedican muchas palabras de agradecimiento.

 

NOTA DE PRENSA

 

 

ASFASPRO, AUME y ATME solicitan un nuevo pleno extraordinario del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas para debatir las medidas de implementación del Plan para la transición hacia una nueva normalidad

El Ministerio ha ninguneado el necesario Dialogo Social con los representantes legítimos de los militares.

 

Madrid, 26 mayo de 2020

A lo largo de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, las medidas tomadas con relación a las condiciones de trabajo del personal militar, cuyo ámbito natural de interlocución debería ser el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, han sido tomadas por el Ministerio de Defensa de manera unilateral, obviando en ocasiones incluso su comunicación a los integrantes del Consejo.

Para el próximo pleno del Consejo de PersonalASFASPRO ha elaborado y presentado las siguientes 12 propuestas:

ASFASPRO y otras dos asociaciones -AUME y ATME- solicitaron un pleno extraordinario para tratar la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, sin embargo, el Subsecretario de Defensa decidió que hubiera también un pleno ordinario. Se celebró éste y, entre medias, el pleno extraordinario con la asistencia de la Ministra de Defensa, todo ello mediante videoconferencia no exenta de los habituales problemas técnicos de este sistema. Sobre el pleno extraordinario ya se ha informado ampliamente en la web: https://www.asfaspro.es/component/k2/item/2642-como-estas-naranjas-traigo

Los desarrollos de la fracasada Ley de la carrera militar continúan haciendo estragos, como el Reglamento de especialidades de segundo tramo que en nada mejora la carrera del suboficial y que otorga tanta manga ancha a los Jefes de Estado Mayor que puede acabar empeorando aún más lo que ya tenemos.

Un diálogo de sordos, eso es el título que encabeza este artículo, y de la misma manera se podría definir la interlocución entre el Ministerio de Defensa y su personal militar, representado por las asociaciones profesionales de miembros de las Fuerzas Armadas. Pero sería faltar a la verdad, no se trata de un diálogo entre dos actores sordos, ni lo son las asociaciones ni lo es el ministerio. Nos encontramos ante otra cosa.

Estamos ante unas asociaciones que ejercen lealmente su función, que no es otra que defender los intereses profesionales, económicos y sociales de sus asociados -labor que también beneficia al resto de profesionales de la milicia- mediante el uso de las herramientas que la ley les permite, acudiendo al Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, al órgano legislativo, a los tribunales… o, si se da el caso, manifestándose también en la calle, como permite la ley. Unas asociaciones que, como militares que son, exponen las cosas sin paños calientes, sin esconder nada, de forma veraz y contrastada.

Las tres asociaciones proponentes del pleno extraordinario -ASFASPRO, AUME y ATME- expusieron claramente en su solicitud el objeto de la reunión y así figuraba en la convocatoria: la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19: condiciones de trabajo del personal militar, conciliación personal, familiar y laboral, atención sanitaria del colectivo militar y sus familias. Sin embargo, tras escuchar las intervenciones de la ministra de Defensa, había otros objetivos que no figuraban en el orden del día.

La ministra de Defensa habló de algunos detalles públicos de la Operación Balmis y agradeció varias veces la labor de las Fuerzas Armadas, sin embargo, no contestó a ninguno de los problemas planteados por las asociaciones profesionales.

 

NOTA DE PRENSA

 

Las asociaciones más representativas de las Fuerzas Armadas ven rota su interlocución con el Ministerio de Defensa ante las graves situaciones surgidas durante esta crisis del COVID-19 y piden diálogo para afrontar los severos problemas que les atañen

ASFASPRO, AUME y ATME, han solicitado sentarse con el Ministerio de Defensa para recomponer los puentes de interlocución con los representantes de los militares y exponer los graves problemas que se están dando en el colectivo durante esta crisis.

Por Resolución 551/07160/20, de 7 de mayo de 2020 del Director de Enseñanza, Instrucción, Adiestramiento y Evaluación (BOD nº 99 de 18/5/2020) se anula la convocatoria de los cursos así como todos los actos derivados de la misma.

 

 

El lector ha leído bien, es la gran estafa, y los estafados, una vez más, son los suboficiales de las Fuerzas Armadas. Ahora a cuenta de las segundas especialidades para el personal militar. La Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar1, establece que a partir de determinados empleos los militares “reorientarán su perfil profesional para el cumplimiento de tareas en distintos campos de actividad”. Se supone que con la idea de un mayor aprovechamiento de la experiencia conseguida tras los primeros empleos, contando con una mayor edad en el personal, dándoles mayor formación y, se supone, convirtiendo la carrera militar en algo más atractivo para el personal a la vez que beneficioso para la institución.

Desde el 2007 han pasado trece años y el asunto de las especialidades del segundo tramo de la carrera militar sigue sin desarrollarse. En la actualidad está a punto de ser informado por el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas un proyecto de Real Decreto sobre segundas especialidades, que resulta ser como una carcasa completamente vacía, realizado de espaldas a las asociaciones profesionales y sin tener muy claro para qué quieren las Fuerzas Armadas estas segundas especialidades. Simultáneamente, el Ejército de Tierra ha publicado en el BOD una convocatoria de cursos de Técnico Especialista Militar para algunos de los sargentos 1º que han terminado el curso de ascenso a brigada. No habrá para todos. Ya tenemos uno de los problemas.

El gabinete jurídico de ASFASPRO ha conseguido sentencia estimatoria del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que obliga al Ministerio de Defensa a abonar a un Suboficial del Ejército de Tierra, el componente singular del complemento específico por el puesto de trabajo desempeñado con carácter ACCIDENTAL como Teniente Coronel Jefe. La cuantía total asciende a 1.174 € más los intereses legales correspondientes.

Hay dos novedades respecto a las numerosas sentencias anteriores. Ha sido la Sala Tercera, en lugar de la Octava, la que ha sustanciado el asunto, por tanto, hay unificación de doctrina. En segundo lugar, la sala conoció y no consideró al caso la Resolución 434/193/2019 del Subsecretario de Defensa, de 11 de octubre, por la que se establecen criterios para la asignación del componente singular del complemento específico que corresponde por el desempeño de puesto de forma interina.

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