Un quebradero de 8.000 millones

17/11/2013 - larioja.com -

El Estado ha adquirido desde finales de los noventa unos compromisos de pago en concepto de programas especiales de armamento, que incluyen la fabricación de aviones, buques, submarinos o tanques por parte de empresas privadas, en su mayoría, por unos 29.000 millones de euros. De esa cantidad, 6.000 millones ya han sido cancelados por el Ministerio de Defensa, y 15.000 han sido adelantados por el Ministerio de Industria en forma de créditos que han de ser reembolsados al tesoro por las compañías.

Así, a día de hoy, el Estado tiene pendiente de desembolsar la diferencia de 8.000 millones. Un quebradero de cabeza para el departamento de Pedro Morenés, que trata de reconducir con un nuevo calendario de pagos y prioridades de trabajo para salvaguardar el tejido de la industria militar, un sector que genera el 0,5% del PIB y da empleo directo a unas 20.000 personas.

En declaraciones a este periódico, el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, asegura que esta nueva reprogramación hasta 2030, aprobada en agosto por el Consejo de Ministros, «se ha hecho atendiendo al nuevo escenario de austeridad y contención del gasto, y protegiendo a la industria de Defensa, que se había visto muy dañada por la decisión de no pagar del Gobierno anterior».

La situación, no obstante, exige un esfuerzo titánico para el Ejecutivo, que ya en julio tuvo que aprobar un crédito extraordinario de 877 millones para reflotar los programas de armamento más importantes, helicópteros, blindados, aviones de carga y de caza. También el del submarino S-80, que ha tenido problemas técnicos de exceso de peso.

Taponada esta herida, el ministerio ha puesto el acento en el sector exterior, «un claro agente en la recuperación económica», señala Argüelles. La Oficina de Apoyo Exterior favorece la internacionalización de las empresas españolas mediante el asesoramiento sobre operaciones. Es decir, el Ministerio asume el papel de mediador entre países y las compañías.

Para el investigador de Elcano Félix Arteaga, el apoyo comercial debería articularse en un plan liderado por el Gobierno «en el que se diga qué necesitamos y qué no, ya que el resto de países se está moviendo muy rápido y las empresas nacionales necesitan orientación de futuro». Arteaga lo tiene claro: «Si no nos ponemos las pilas, en tres o cuatro años se nos viene abajo el tejido industrial y perderemos la competitividad», en referencia a campos punteros como los sistemas de vigilancia o comunicación.

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.