Carta abierta a la Comisión de Defensa

El 1 de enero de 2008 no fue un buen día para los suboficiales. Si las leyes de personal 17/1989 y 17/1999 truncaron las expectativas de carrera y las trayectorias profesionales de miles de militares, la entrada en vigor de la Ley 39/2007 de la carrera militar agravó, todavía más si cabe, una alarmante ausencia de seguridad jurídica.

La mala aplicación de la misma, provocó situaciones arbitrarias e injustas descritas ampliamente en nuestros informes. Pasó por encima de principios tan importantes en las Fuerzas Armadas como los de jerarquía, antigüedad, mérito y capacidad y, en un plazo extremadamente corto desde su entrada en vigor, tuvo que ser sometida a varias reformas legislativas.

Sin embargo, la presentación de varias Proposiciones no de ley en el año 2009 –Grupo Popular, Grupo de Esquerra Republicana-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds y Grupo Mixto– que identificaban los problemas, que aportaban soluciones factibles y que proponían un cambio urgente de la Ley, hizo que la ilusión brotase de nuevo entre todos los militares afectados. Sirva como ejemplo una parte del texto de la que fue presentada por el Grupo Parlamentario Popular:

“Todo lo antedicho es solo una muestra de las intenciones de la Ley. Dieciséis meses después de su entrada en vigor perviven múltiples disfunciones, agravios y contradicciones que es necesario y urgente solucionar; que son expuestos una y otra vez, por los afectados; que están provocando gran malestar y a los que el Gobierno, da la callada por respuesta.

Con especial preocupación constata el grupo Parlamentario Popular que, en cuanto a los suboficiales la situación es de máxima gravedad por los numerosos agravios sufridos, las expectativas de carrera truncadas y las escasas expectativas de futuro que actualmente tienen las escalas de suboficiales. Es urgente dar solución, entre otras cuestiones, a los agravios que provoca la eliminación del ascenso a oficial por promoción interna; el retraso sucesivo de las edades de pase a reserva; la asignación de nuevos cometidos sin la asignación correspondiente de sueldo ni reconocimiento de categoría; los agravios en los ascensos a teniente y sus retrasos; el colapso de la escala con la pirámide de personal descompensada; la falta de límites de empleo en la mayoría de casos de prestación de servicios o la pérdida de especialidad, entre otras cuestiones.”

En sesión de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, de 18 de noviembre de 2009, se rechazó la proposición del Grupo Parlamentario Popular y las otras dos fueron retiradas por sus respectivos autores, quedando únicamente como fruto de tantas buenas intenciones una enmienda transaccional, cuyos preceptos solo se cumplieron parcialmente para modificar algunas cuestiones que afectaban a la Escala de Oficiales.

Por tanto, a nadie le debe extrañar que los suboficiales pensemos, de manera casi generalizada, que se ha venido legislando en contra de nuestra carrera militar, sin tener en cuenta, en ningún caso, los principios de Buena Fe y de Confianza Legítima.

Inestabilidad, desmoralización, frustración y cansancio son palabras que definen perfectamente el estado actual de nuestra Escala.

El día 1 de octubre de 2011 entró en vigor la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, cuya disposición final duodécima establecía un plazo de seis meses para que el Gobierno remitiera al Congreso de los Diputados un proyecto de ley para la reforma del régimen transitorio de la Ley de la carrera militar. Además, encomendaba a la Comisión de Defensa la elaboración de un dictamen con carácter previo, que abordara los diferentes elementos del período transitorio de la ley.

Es verdad que ha habido unas elecciones generales y un cambio de Gobierno por medio, pero también lo es que la Comisión de Defensa ha celebrado 12 sesiones desde su constitución, el día 17 de enero, y ha permanecido muda ante el flagrante incumplimiento de una Ley Orgánica. Los suboficiales nos preguntamos, ¿por qué el Grupo Parlamentario Popular no solicitó la creación de la Subcomisión de Reforma del régimen transitorio de la Ley de la carrera militar, hasta el día 20 de noviembre?

El Congreso de los Diputados no se reunirá en sesión ordinaria hasta el mes de febrero; la Comisión de Defensa debe acordar someter al Pleno la aprobación de la Subcomisión, éste debe aprobarla y después la Subcomisión dispone de seis meses prorrogables para la realización de sus trabajos. Teniendo en cuenta que en julio y agosto no hay actividad parlamentaria, el dictamen de la Subcomisión quedará para finales de 2013. Posteriormente, el Gobierno elaborará un proyecto de Ley y tras su tramitación vendrá su aprobación que, mucho nos tememos, será a finales de 2014 o principios de 2015. Esta es la cruda realidad que nos espera, claro que, gracias al evidente retraso de las medidas correctoras, se reducirá ostensiblemente el número de suboficiales afectados, pues éstas no llegarán a tiempo para los que fallezcan o pasen a retiro por insuficiencia de condiciones psicofísicas.

Para nosotros ya no valen excusas, nos sentimos engañados y la pérdida de confianza en quiénes debían velar por nuestros intereses es absoluta. Una vez más, vuelven a dar la espalda a los militares que han sufrido personalmente la vulneración de su derecho a una carrera digna.

Por otro lado, la Constitución obliga a los poderes públicos a someterse al ordenamiento jurídico. Su incumplimiento provoca injusticia, restricción de derechos, corrupción y arbitrariedad.

Señorías, no podemos esperar al año 2015 para terminar con los agravios y las escasas expectativas de futuro: la devaluación del suboficial es un problema de urgente solución. El trabajo es grande y apremiante; retrasarlo contribuirá a defraudar no sólo los legítimos intereses de los militares sino también, y más grave, la preocupación creciente del pueblo español por el contexto en el que se desarrolla nuestra política de seguridad y defensa.

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