09/05/2015 - Estrella Digital -

Todos los ejércitos del mundo -se dice- se preparan para luchar la última guerra del pasado. Lo bueno es que lo saben y al menos tratan de anticiparse al futuro, en principio sobre el papel.

El Ejército de Tierra se encuentra enfrascado en su mayor transformación de los últimos 20 años. Este último proceso de cambio se ha puesto en marcha a comienzos de la presente legislatura y responde a motivos internos, de búsqueda de la mayor flexibilidad y eficacia, y externos, por la reducción continuada de personal y, en los últimos años, la congelación de presupuesto.

27/03/2015 - Blog Ejercito Tierra -

Estas son las propuestas relativas a las Brigadas Orgánicas Polivalentes para el segundo semestre de 2015, de acuerdo con el Plan de Transición de la Estructura de la Fuerza del Ejército de Tierra

La aplicación del Plan de Transición de la Estructura de la Fuerza del Ejército de Tierra (Directiva 02/15) despegará en el segundo semestre de 2015, cuando se den los primeros pasos significativos hacia el Ejército que necesita España para el siglo XXI. Unos pasos dirigidos a la implantación del concepto de Brigada Orgánica Polivalente (BOP) —ver periódico Tierra nº 204, página 7; disponible para su consulta en la intranet del Ejército—.

15/04/2014 - abc.es -

Ciberdefensa, aviones no tripulados, enemigos asimétricos, sistemas de arma láser, unidades de operaciones especiales..., pareciese que en la defensa/guerra del siglo XXI no hubiera sitio ya para aquellos grandes armatostes que camparon a sus anchas con sus cadenas sobre los escenarios más variopintos desde la Primera Guerra Mundial: los carros de combate, los mal llamados «tanques» por los británicos que decidieron darle ese nombre en clave en 1915.

Sin embargo, y pese a lo cambiante de las amenazas, los Ejércitos que tienen esta capacidad militar disuasoria son reacios a desprenderse de ella. Marruecos, por ejemplo, la ha adquirido al comprar a EE.UU. 200 carros Abrams. Y ahí está el nuevo conflicto en la frontera ruso-ucraniana, donde el Ejército de Putin ha desplegado sus carros y enviado los T-72 a Crimea. De nuevo están de actualidad.

El Ejército de Tierra español tiene 219 unidades del denominado«Leopardo» 2E, no todas operativas por cuestión de mantenimiento. El coste de este programa de armamento especial, entregado en su totalidad ya, fue de 2.524 millones de euros. Es un carro alemán, fabricado también en España, que se ha convertido en la joya de las unidades acorazadas de la Fuerza Terrestre, el mismo carro de combate que podría adquirir Arabia Saudí próximamente en el que sería el mayor contrato militar de nuestra historia reciente.

09/03/2014 - pais.com

La reorganización del Ejército de Tierra “no supondrá, en ningún caso, reducción de efectivos en el País Vasco”. Así lo asegura, al menos, el Ministerio de Defensa, saliendo al paso de la inquietud que ha suscitado en medios militares la supresión de la Brigada de Infantería Ligera San Marcial, con base en Araca (Vitoria). La comunidad autónoma vasca es la única (a excepción de Canarias y algunas uniprovinciales) que tiene guarniciones en todas sus provincias. Y ello responde a razones políticas, más que operativas. El hecho de que una sustancial reducción de los efectivos militares en el País Vasco pudiera interpretarse como un triunfo de la histórica reivindicación abertzale (salida de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos de Seguridad del Estado de Euskadi) ha cargado políticamente un proyecto que responde a criterios puramente técnicos y cuyo objetivo es garantizar la operatividad del Ejército en un contexto de ajustes presupuestarios.

 15/04/2013 - J. J. E - LA GACETA

Brigadas Orgánicas Polivalentes. Esa es la fórmula mágica. Así se llama el principal proyecto del Gobierno Rajoy en materia militar: una nueva estructura con la vista puesta en el futuro a medio plazo. Pero no todos son parabienes. El “Informe 2025”, que es su denominación oficial, despierta innumerables dudas en medios militares. Para empezar, exige una dotación presupuestaria muy superior a las posibilidades reales del Departamento. Además, ocasiona serios problemas a los propios militares, que tendrán que afrontar traslados familiares con una retribución bastante escasa. Y sobre todo: no termina de verse cuál es la finalidad de la nueva estructura.

Nuevos escenarios

Mariano Rajoy aprobó el pasado mes de julio la Directiva de Defensa Nacional. Consecuencia directa de ese documento es la Directiva 08/12 del Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), encargada por el ministro de Defensa, y que entró en vigor el pasado mes de noviembre. Es ahí donde se contiene el plan de futuro para nuestro Ejército. El documento se filtró a la prensa y el ministro Morenés se subió por las paredes. Defensa se apresuró a decir en el Congreso que el plan “no presenta una atadura” para el ministerio. Pero el hecho es que el plan existe y que se está trabajando en él. El propio JEME, general Domínguez Buj, ha hablado de él públicamente –ya había poco que ocultar– y el asunto se ha convertido inmediatamente en materia diaria de conversación en los cuarteles.

¿De qué se trata? Básicamente, de reorganizar al conjunto de las fuerzas terrestres de manera que se garantice “el aseguramiento de una España fuerte –indican fuentes de Defensa– con la influencia necesaria en el contexto internacional y el mantenimiento de una capacidad de disuasión creíble y suficiente que evite la materialización de amenazas en nuestro entorno geográfico”. La doctrina de la nueva estructura apunta a “ofrecer una respuesta rápida y eficaz al empleo de las fuerzas terrestres por parte del Gobierno, lo que exigirá una organización adaptable y flexible, cuya característica fundamental será la polivalencia. Ésta supondrá una evolución en todos los órdenes: materiales e infraestructuras, mentalidad del personal y de la doctrina de empleo, organización y preparación para el combate”.

Polivalencia. Esta es la palabra. ¿Y qué quiere decir? En medios militares se bromea con la fórmula: “Nuestras brigadas ya son polivalentes: valen para todo lo que se les mande”, decía ayer a LA GACETA un general ya retirado. Y es verdad que las unidades militares españolas han demostrado una versatilidad asombrosa, con frecuencia muy por encima de lo que en rigor se les podría exigir. Pero la “polivalencia”, en el marco del proyecto gubernamental, responde a una doctrina específica que en inglés se ha llamado “Comprehensive Approach”, es decir. Enfoque Integral. “La inmensa mayoría de los conflictos en los que se reclama hoy la actuación de los soldados -explicaba en un documento reciente el Grupo Atenea- se encuadra en lo que se ha venido en llamar operaciones híbridas, una mezcla de diferentes formas de combatir frente a enemigos no convencionales, no representantes de un estado, mezclando actividades semiconvencionales con elementos de contrainsurgencia, contraterrorismo, lucha en poblaciones, seguridad de elementos civiles y vigilancia de decisiones de Naciones Unidas”.

Unidades muy completas

“Lo que se busca es una brigada que sea capaz de enfrentarse a un número más amplio de posibles amenazas. Que en sí misma una sola brigada pueda generar una capacidad acorazada, ligera y mecanizada”, explicaba a principios de año el JEME. Es decir que una unidad de infantería ligera –los paracaidistas, por ejemplo–, disponga de batallones de material pesado. Y una unidad pesada, de unidades ligeras.

El cambio de modelo bebe en la experiencia de las tropas españolas desplegadas en el exterior. Imaginemos que una unidad de carácter ligero –una bandera paracaidista, por ejemplo–, desarrollando una misión adaptada a sus características, ha de ser relevada y la única unidad disponible es una unidad mecanizada cuyos adiestramiento y material son completamente inadecuados para la misión. Eso dejará de ocurrir con las nuevas unidades.

Sobre el papel, estas Brigadas Polivalentes serán unidades que combinarán la potencia de combate, la adaptabilidad y la capacidad de proyección. Su configuración ideal –planea Defensa– sería un batallón de plataformas de tiro tenso, sobre ruedas o cadenas, dos batallones sobre el futuro vehículo de combate (tipo 8x8, según las tendencias actuales), un batallón dual con la capacidad 8x8 más los medios y el adiestramiento necesario para ser aerotransportado, y, por último, una unidad de reconocimiento, tipo grupo, con capacidades de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR). Unidades muy completas, sí. Además, siempre según el general Domínguez Buj, esto permitirá “hacer frente, de forma permanente, a las operaciones de proyección exterior y a los compromisos internacionales, mediante la rotación secuencial de las brigadas”. El problema es que España no tiene dinero para pagar esto, y menos en el actual panorama de duros recortes presupuestarios. En Defensa son ya seis años consecutivos de permanente reducción.

Cuestión de presupuesto

En efecto, el sistema de Brigadas Polivalentes es realmente caro. Una brigada es una unidad militar formada por dos o más regimientos o batallones con un total de unos 5.000 militares, aproximadamente. Según el modelo habitual de organización del Ejército de Tierra, para asegurar el ciclo de disponibilidad de las unidades hay que contar con al menos cuatro brigadas: una desplegada en acción, otra en disposición y dos en preparación, más las tropas dispuestas para afrontar misiones menores o complementarias en ese mismo periodo. Hay que añadir la Brigada de Canarias. Fuentes militares aseguran a LA GACETA que para cubrir todos estos requerimientos harían falta unas ocho brigadas polivalentes. Y eso ya exige más personal del que hay en el Ejército, que en los últimos años se ha reducido a unos 82.000 efectivos. Sólo en los últimos seis años la cifra de efectivos se ha reducido en 22.500 personas. No se puede reducir más.

Las asociaciones de profesionales recuerdan que este no es sino uno más de los sucesivos planes de reestructuración que han conocido las fuerzas armadas: antes estuvieron los planes META, RETO, Norte, etc. En todos ellos hubo reducción de plantilla y traslado de unidades, “con el consiguiente pejuicio para todos los militares destinados en las mismas”, dicen en Asfaspro, asociación de suboficiales. El nuevo plan de las brigadas polivalentes obligará a ejecutar las correspondientes “reubicación de unidades, reasignación de material, ajuste de plantillas y nuevas especialidades o reespecialización”. Esto, al final, siempre se salda con un coste adicional para los profesionales, que guardan ya una larga lista de agravios: “pérdida de poder adquisitivo del militar, suspensión de determinadas prestaciones del ISFAS, reducción de 16,8 millones de euros en ayudas a la movilidad geográfica, dificultad para conciliar la vida profesional con la familiar”. Asfaspro pide que la nueva transformación de la estructura “venga acompañada por un Plan Integral de ayudas específicas para los afectados, que minimicen el coste económico, personal y familiar que genere su implantación”. El JEME, por su parte, asegura que todos estos cambios “se llevarán a efecto con calma, en un proceso no traumático, que tratará de minimizar el coste personal y familiar que pudiera generar”.

Además del capítulo de personal, la viabilidad de las brigadas polivalentes es también compleja en el aspecto del material. Una unidad de este tipo requiere, sobre el papel, un batallón de carros, dos o tres en blindados 8x8, capacidad de aerotransporte y unidades menores de reconocimiento igualmente motorizadas. El propio Ejército de Tierra reconoce que hoy por hoy es imposible satisfacer tales dotaciones, de manera que se ha pensado en un modelo de transición con dos tipos de brigadas polivalentes, ambas motorizadas o mecanizadas con los medios disponibles hoy: blindados BMR, vehículos Lince y Pizarro, TOAs, carros Leopardo, etc.

Hay otro elemento, en modo alguno irrelevante, y es que una transformación de este tipo obligará a revisar la propia esencia de muchas de nuestras unidades. “Se perderán estilos y valores –advierte el Grupo Atenea–, consagrados por los muchos años de existencia, de conjuntos orgánicos como La Legión, la Brigada Paracaidista, la Brigada de Caballería o las Brigadas Mecanizadas, con unos credos y unos valores que cualquier militar sabe que cuesta muchos años conseguir y que dan estilo a la unidad”.

El reto, por tanto, estaría en lograr que estas grandes unidades, aun contando con elementos distintos de los tradicionales, no perdieran tales valores, que le han dado un poso difícil de alcanzar”. La clave estaría en evitar que la transformación se plantee como una creación de unidades de nuevo cuño.

Los sectores más críticos con el nuevo plan añaden un último interrogante: con un Ejército así estructurado, con esas brigadas polivalentes, ¿qué ocurrirá si súbitamente es preciso disponer de grandes unidades en el propio territorio para un cometido de tipo convencional como, por ejemplo, frenar una invasión extranjera? No quedará ninguna unidad disponible.


Fotografía: EUROPA PRESS

Con la firma por parte del JEME, en Noviembre de 2012, de la Directiva 08/12 “Transformación de la Estructura de la Fuerza del Ejército de Tierra” (1) comenzó la puesta en marcha de un proceso que nos llevará a una nueva época de cambios en la estructura operativa, proceso que emana de la Directiva de Política de Defensa 2012 (2).

 

Este no es el primer plan de restructuración del Ejército, sino uno más de los muchos que se han aplicado en los últimos treinta años. Los más veteranos recuerdan y han sufrido en sus propias carnes los ya casi olvidados planes META, RETO, NORTE, etc.

 

En los tiempos actuales continuamos con constantes reestructuraciones, ahora bajo el nombre de Adaptaciones Orgánicas de carácter anual, las cuales eliminan, trasladan unidades o modifican su plantilla con el consiguiente perjuicio para todos los militares destinados en las mismas. Pareciera que los planes de racionalización no tuvieran fin ni unos fundamentos realistas y estratégicos claros.

 

La Directiva 08/12 define algunos de los objetivos a alcanzar:

 

-       Transformar las actuales brigadas en Brigadas Orgánicas Polivalentes (BOP);

-       Disponer de unas pequeñas unidades tácticas y logísticas especializadas en una función operativa, pero aptas para asumir otros cometidos.

 

Ambos objetivos plantean multitud de interrogantes: reubicación de unidades, reasignación de material, ajuste de plantillas, nuevas especialidades o re-especialización.

 

Será a finales de julio, junto con el Informe o Plan de Racionalización del Patrimonio Inmobiliario de Defensa y las nuevas plantillas de personal, cuando tengamos noticias exactas sobre lo que se pretende.

 

Teniendo en cuenta la pérdida de poder adquisitivo del militar, la suspensión de determinadas prestaciones del ISFAS (3), la reducción de 16,8 millones de euros en ayudas a la movilidad geográfica y la dificultad para conciliar la vida profesional con la familiar, consideramos que la Transformación de la Estructura debe ir acompañada por un Plan Integral de ayudas específicas para los afectados, que minimicen el coste económico, personal y familiar que genere su implantación.


Foto: http://www.ejercito.mde.es/actualidad/2012/12/2041.html

 

(1)http://www.ejercito.mde.es/actualidad/2012/12/2041.html

(2)http://www.defensa.gob.es/gabinete/notasPrensa/2012/10/DGC-121031-Directiva-Politica- Defensa.html

(3)http://www.boe.es/boe/dias/2012/12/31/pdfs/BOE-A-2012-15779.pdf

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