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Disculpen las molestias pero este acto ha sido anulado.

 

El miércoles 11 de marzo a las 18:00 tendrá lugar en el CESEDEN la presentación del libro de Jerónimo Naranjo titulado Los Suboficiales de la Armada: contra viento y marea (1940-1999). Aplicando el mismo rigor y la misma metodología con la que anteriormente había abordado la historia de los suboficiales del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire, el doctor Naranjo nos ofrece la vida y los esfuerzos de sus homólogos del mar, dando por cerrado de forma brillante el ciclo investigador que el autor se había planteado.

Por fin todas las especialidades de la categoría militar intermedia tienen acceso de forma fácil a los orígenes de su escala, pueden aprender de dónde vienen y esto les facilita saber a dónde van. No podemos más que agradecer el trabajo, la dedicación y el esfuerzo del autor. Bravo Zulu.

 Promocion con titulacion    Promocion sin titulacion

 

 
 
 
 
 
 
 

El borrador del Real Decreto por el que se aprueba el reglamento de ingreso y promoción en las Fuerzas Armadas está terminando su trámite en el Portal de la Transparencia1.

Desde hace meses, tanto públicamente como en el Consejo de Personal, ASFASPRO viene denunciando el desastre profesional que supone para los suboficiales. Esta norma establece unos límites de edad que hacen irrisoria la posibilidad de promocionar a oficial2: sólo un 13% de los suboficiales podrá hacerlo a los Cuerpos Generales y de Infantería de Marina.

No se equivoque el lector con la fecha, esto no es una carta a los Reyes Magos. Tampoco la fecha es una casualidad, el día 6 de enero es la Pascua Militar y asistiremos a largos parlamentos en el Palacio Real. Versarán sobre la Defensa Nacional y habrá grandilocuencia, además de halagos a los hombres y mujeres que formamos las Fuerzas Armadas. Lo hemos oído ya todo, y se resume en un “Que buenos que sois, y sobre todo qué baratos, que dais vuestra vida en cumplimiento de la misión a cambio de buenas palabras”.

Habrá quien interprete este escrito como descortesía, como falta de vergüenza, otros incluso creerán que detrás hay falta de espíritu militar o hasta de disciplina. Al contrario, la disciplina y el espíritu militar llevan a describir la realidad cuando ésta no gusta a los oídos, y creemos que la Defensa Nacional y los españoles se merecen una reflexión seria, serena y, por encima de todo, veraz. La triste realidad de nuestras Fuerzas Armadas en este inicio de 2020 es la demostrada incapacidad de la institución para retener el talento, a causa de la falta de una carrera motivadora, de retribuciones dignas y justas, de condiciones de vida y trabajo adecuadas a la realidad social. La respuesta lógica hubiera sido buscar las causas y procurar poner remedio, generando una carrera militar atractiva para todas las categorías militares. En su lugar, el Ministerio de Defensa se dedica a dificultar la salida de sus militares aplicando la máxima “si no quieres arroz, toma dos tazas”.

Los suboficiales tenemos una larga historia y muchas cosas que celebrar. Nos lo recuerda, a propósito de un año tan aparentemente anodino como 2019 el general Fernández Maldonado con su libro Los suboficiales y el año 2019. 19 aniversarios de lujo. No sólo ha tenido lugar el 525 aniversario de la creación del empleo de sargento en nuestros ejércitos al que el general Maldonado dedica el primer y más extenso capítulo. Como su título indica, el autor ha reducido los aniversarios a celebrar a esta cifra atípica, por razones de coincidencia temporal, y de una forma muy gráfica nos hace partícipes de otras dieciocho celebraciones, como el 515 aniversario de la primera plantilla de una unidad militar que incorpora la figura del sargento –la Guardia de Alabarderos- o los 25 años del acceso del suboficial al ejercicio de la función docente como profesor.

“La seguridad no es un motivo de autorrealización de un informático pirado, es una necesidad al reto de proteger los activos tangibles, como nuestros servicios de información estratégicos, e intangibles, como nuestra reputación”. CMF 2018.

Y quien mantiene la seguridad en el MDEF: Kiko Legard solo te deja una respuesta los “Suboficiales”. Las carcajadas dejémoslas para el final que sois la columna vertebral de jamón york deshuesado. Elegisteis la especialidad de informática pagad vuestra osadía malandrines.

Instrucciones de lectura: Se comienza con las conclusiones y después se extiende la disertación, aplicando aquello de lo bueno si breve dos veces breve (o algo así), pues no está reñida la divulgación con el mantenimiento del rigor.

“FEO, FUERTE Y FORMAL” es la nueva novela de Pedro Pedreño Caravaca, Sargento 1º en situación de retiro.

Esta novela es un homenaje a los militares que participan en misiones internacionales y que tienen que afrontar, al regresar a casa, esa realidad vivida en situaciones de conflicto. La novela se centra en la vida de Toni, personaje basado en un suboficial del EZAPAC.

 

SINOPSIS

Esta novela, donde la acción comparte protagonismo con el amor y con intensas vivencias, no deja de ser un homenaje hacia unos profesionales que deben aprender a soportar la tensión lógica de sus actuaciones en países en conflicto, para al mismo tiempo, ser capaces de llevar una vida estable fuera de dicha tensión, resultándoles lo más normal posible.

Toni pertenece al EZAPAC y vuelve de Afganistán después de varios meses de misión. La tristeza inunda su regreso por los momentos vividos en dicha misión. A su llegada a Murcia desea olvidar todo y Juan (policía nacional), su mejor amigo, le da la bienvenida y, como siempre, será el apoyo necesario y significativo para poder superar los malos momentos.

Conoce a Leticia, la cual llenará todo el vacío que su existencia desea ocupar. Juntos viven momentos maravillosos y otros duros, pero los superan con el amor que se profesan.

Como pareja, desde el principio, encajan en todo, siendo capaces de amarse sin límites, respetarse y apoyarse en los momentos difíciles, así como admirar la forma de actuar del otro ante cualquier vicisitud.

Les llega un ser que, a pesar de tener que superar grandes dificultades, les llevará a lograr que su mundo alcance el sumun de felicidad y conocerán el gran placer de ser padres.

Su vida militar y por ende su educación y entrenamiento, hace que supere todos los problemas de forma firme y valiente. Su paso por la PAPEA antes de ingresar en la Academia de Suboficiales del Ejército del Aire, también le proporcionará grandes dotes de seguridad y coraje en sus actos.

 

AUTOR

Su autor, Pedro Antonio Pedreño Caravaca, nació en Murcia en junio de 1960. Es Militar Retirado en acto de servicio y su profesión le ha marcado en todos los niveles de la vida.

 

PORTADA Y CONTRAPORTADA

 

INFORMACION DE LA NOVELA

FEO, FUERTE Y FORMAL

Editorial: Círculo Rojo

Colección: Novela

ISBN: 9788413172545

Actualmente se puede adquirir en epub y PDF en Casa del Libro, Agapea y El Corte Ingles.

Físico se puede hacer en la propia editorial y en Amazon.

Y para los que residan en Murcia actualmente se puede comprar en Papelería Azarbe en la Calle Pintor Pedro Flores junto a correos.

El porcentaje de suboficiales que ha conseguido promocionar a oficial en los últimos nueve años, del 1%, no admite comparación alguna con sus homólogos de la Guardia Civil y Policía Nacional, que rondan el 11% y el 26% respectivamente. ¿Cómo es posible que de 28.000 suboficiales solo haya conseguido promocionar a oficial un exiguo 1%? Algún motivo tiene que haber para que se produzcan estas abultadas diferencias.

No se trata del número de plazas convocadas, sino de los requisitos de acceso. Un simple vistazo a la configuración de la promoción interna de los suboficiales de la Guardia Civil o de los subinspectores de la Policía Nacional o de los militares de complemento a oficial de carrera basta para confirmar la realidad.

Intervenciones de ASFASPRO en el pleno del Consejo de Personal P19-02, el 20 de junio de 2019, relativas a los proyectos de RD sobre enseñanza y promoción que son lesivos para el suboficial.

 

Proyecto de RD reglamento ingreso y promoción en las Fuerzas Armadas

Con su permiso, Sr. Subsecretario.

Se presentan como reparo las alegaciones no aceptadas y se solicita que se retire el presente proyecto porque excluye a los suboficiales de su legítima promoción interna.

El modelo es un fracaso porque discrimina una parte muy importante de las Fuerzas Armadas, casi 30.000 efectivos.

Debe establecerse una promoción específica para el suboficial que aproveche su capacidad, mérito, competencia, experiencia profesional y formación.

Los oficiales procedentes de la Escala Especial, luego Escala Media, han sido y son excelentes oficiales que incluso han llegado a ser diplomados de Estado Mayor cuando se les ha dado la oportunidad. Ascendían sin ánimo de llegar a coronel o al generalato y han venido ocupando una serie de puestos en los primeros empleos de oficial para los que ahora resulta que no hay suficiente número de oficiales. Impidiendo la promoción al suboficial lo único que se consigue es que las Fuerzas Armadas no dispongan de suficientes oficiales en los primeros empleos y que esos puestos vacíos deban ser desempeñados por suboficiales, a quienes se exige una mayor responsabilidad que no se les compensa. La prueba del algodón es el personal que integra los turnos de las guardias y servicios correspondientes a empleos de oficial (oficial de cuartel, capitán de cuartel, oficial de servicio de Estado Mayor…), que en un porcentaje elevadísimo están cubiertos por suboficiales. Y las sentencias por las que suboficiales tienen derecho a percibir el CSCE del puesto de oficial que ocupan.

Un grave problema de concepto y una escasa voluntad en reconocer la realidad y en llamar a las cosas por su nombre son los males que aquejan a la enseñanza militar en estos principios del siglo XXI. “Dime de que presumes y te diré de que careces”. Se vende el mensaje de la plena integración de la enseñanza militar en el sistema general de enseñanza, pero es una gran mentira. Aunque el Plan Bolonia no obligaba a cambio alguno en la formación militar, se viene repitiendo hasta la saciedad que ésta se ha transformado y se ha adaptado al mismo. El resultado ya ha sido radiografiado: puro maquillaje y auténtico fracaso. Con especialidades fundamentales cuya carga lectiva no se enfoca en su totalidad a los cometidos que deben desempeñar en las Fuerzas Armadas, en algunas poco más de la mitad, llegando al escandaloso caso de Infantería de Marina en que solamente el 8% de los contenidos sirven para su dedicación profesional. No se puede decir que aproveche mucho el estudio. Cuando los oficiales egresan de las academias necesitan completar cursos de profundización de su especialidad, y la pregunta que se hace el contribuyente es ¿pero qué han estado estudiando en la Academia?