Imprimir esta página

Feliz Navidad Judas

Valora este artículo
(93 votos)

17/12/2018 -

El sábado día 15 de diciembre se publicó el Real Decreto 1449/2018, de 14 de diciembre, por el que se establece el coeficiente reductor de la edad de jubilación en favor de los policías locales al servicio de las entidades que integran la Administración local.

Este reglamento permitirá a los policías locales jubilarse con la pensión íntegra a los 59 años. Hay que aclarar que no pasan a segunda actividad o reserva perdiendo dinero -como los militares, especialmente a partir de los 63 años- sino directamente a cobrar la jubilación. Para el cálculo de la pensión esos años de adelanto se computan como cotizados.

La edad de jubilación ordinaria se reduce a la que resulte de aplicar a los años trabajados como policía local un coeficiente reductor del 0.20. El número máximo de años que podrán adelantar la jubilación será de 6, siembre que acrediten 37 años de actividad efectiva y cotización. Se establece un periodo transitorio hasta el año 2026 que podrán acreditarse menos de 37 años.

Un policía local podrá jubilarse a los 59 años, un guardia civil -suboficial- pasa la reserva a los 58 años y un militar -suboficial u oficial- pasa a la reserva a los 61 años.

Mientras que la Ley de la carrera militar aumentó la edad de pase a la reserva de los 56 años a los 61 años, a otros colectivos se les reduce la edad de jubilación. Puede ser peligroso patrullar por El Bonillo pero más lo es hacerlo por Irak, Afganistán, Líbano, Mali o cualquier otra parte del mundo. El desarrollo cotidiano de actividades peligrosas y penosas también es reconocido en otros colectivos, quienes disfrutan por ello de coeficientes correctores, pero no se quiere reconocer los mismos efectos para el personal militar. No contamos.

Y ¿qué dice la cúpula del Ministerio de Defensa a sus militares en el Consejo de Personal?  Que adelantar la edad de pase a la reserva “no está en sintonía con la corriente social de retrasar las edades de jubilación y eliminar jubilaciones anticipadas”.

El militar nunca sintoniza, ni con el pase a la reserva, ni con las retribuciones, ni con las indemnizaciones por razón del servicio, ni con la promoción interna, ni con los grupos de clasificación de los funcionarios, ni con sus titulaciones. No sintonizamos, estamos fuera de onda. Eso sí, nuestra labor es impagable.

En pocos días llegarán, a distancia o en persona, las felicitaciones navideñas a las tropas desplegadas, volveremos al indignante y vergonzoso “te quiero mucho perrito, pero pan poquito”.

 

jubilacionfuerzasarmadasasociate